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En
esta primera entrega, quiero agradecer profundamente a Dios, el Don de
la amistad que me ha permitido coincidir, con el Pbro. Domingo Vásquez
Morales, de quien he aprendido muchas cosas que me han concientizado en
el sentido de iglesia universal, entre muchos otros aspectos.
Hoy
quiero recalcar uno de los aspectos que son fundamentales en la
concepción del “ser persona”, y me refiero a cuatro pilares que
sostienen y dan estructura a todo ser humano, y que lo sostienen como
la silla en la que comúnmente nos sentamos para diversos fines, en mi
caso, para escribir esta reflexión, y que si alguna de las 4
extremidades estuviera irregular, sencillamente no me podría sostener,
me vendría abajo, con el riesgo latente de sufrir un accidente.
Así
es mi vida, y la tuya también, y la de cualquier hermano que habita este
planeta, si no tenemos bien cimentadas los 4 pilares estructurales de
nuestra vida, los riesgos de enfermedades, de crisis, de problemas, de
corrupción, entre muchas otras secuelas, estarán muy presentes y
acechando de forma permanente.
Me
refiero a los aspectos que incluso la definición de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), refiere de manera incompleta al intentar
definir el tema de la SALUD, ya que la menciona como: Un equilibrio bio,
psico, social, dejando de lado y excluyendo de manera quizá a propósito,
el aspecto espiritual, tan necesario y tan trascendente para cualquier
persona, sea creyente o no, sea practicante o no.
La
concepción espiritual (que no es lo mismo que religiosa), del ser humano
es reconocida desde su origen divino, desde su creador, omnipotente, que
quiso proveer a su creatura de un espíritu, que al entendimiento humano
sencillamente lo rebasa, y que no me toca a mi explicarlo, sino
aceptarlo y sobre todo reconocerlo en mí, y saborearlo y agradecer a
Dios que me haya dado el don de la Fe, para compartirte esto.
Si
mi parte biológica entra en disfunción, mi cuerpo se enferma, si mi
sociedad entra en descomposición, mi comunidad se enferma, si mi mente
se distorsiona, mi estructura emocional se enferma, y si mi espíritu
flaquea, mi alma se enferma también.
De
ahí la importancia de un sano equilibrio en mi cuerpo, mi ambiente, mi
mente y mi espíritu.
Espero sinceramente que esta inspiración te sea útil
Hasta la próxima
Comentarios al e mail: afregoso68@hotmail.com
Me encomiendo a su oración |