Entrar
a formar parte de esta familia redentorista ha sido para
mí un verdadero regalo de Dios.
Participé en el retiro para los Laicos Redentoristas, en
Las Matas de Farfán, los días 17 y 18 de noviembre y me
quedé muy atraído por la vigencia y la urgencia en nuestra
Iglesia de la Espiritualidad y el Carisma redentorista.
El retiro fue dirigido por el P.
Felipe Santiago, C.Ss.R y los temas que trabajamos fueron
la Espiritualidad, la Misión y el Carisma redentorista. El
P. Felipe Santiago me impactó con su pasión por la vida
misionera como redentorista así también con su dinamismo,
cercanía y sencillez. Después de este retiro me siento
más comprometido con mi vocación en la Iglesia y en la
Congregación.
En el retiro había personas de Nagua, Santiago, Paraíso,
Cotuí, Santo Domingo, San Juan de la Maguana y el pueblo
anfitrión: Las Matas de Farfán. A pesar de la distancia y
la diferencia de pueblos, tuvimos una muy buena
integración, parecíamos una sola familia.
En este retiro pude conocer más la Congregación, las
Constituciones y Estatutos, los esfuerzos que está
haciendo el gobierno general para implementar la
reestructuración de toda la congregación, y un grupo de
jóvenes, laicos y laicas unidos por un mismo amor: seguir
a Cristo Redentor marcados por la espiritualidad y el
Carisma redentorista.
Algunos
de ellos, al llegar, eran desconocidos para mi; pero al
finalizar el domingo con la Eucaristía, los había
descubierto hermanos. Es cierto que En Cristo la
Redención es abundante. Esa abundancia de su amor y de
su entrega ha sido la que me motiva a invitarte a ti
también para que descubras el misionero redentorista que
hay en ti, para que tú también te descubras misionero. Doy
gracias a Dios porque me ha llamado a Dar la Vida y a
seguir a su hijo desde esta familia misionera.