|
En Camino: Homilía para el Domingo |
Ciclo C |
| |||||||||||||||||||||
|
Eucaristía de Media noche |
25 de diciembre de 2006 | ||||||||||||||||||||||
Los gobernantes: Los gobernantes estaban interesados en mantener su poder y explotar más al pueblo. Augusto como emperador del imperio romano y Quirino como gobernador de Siria, no se enteraron del acontecimiento. El nacimiento y la vida de Jesús pasaron inadvertidos, y el Nazareno se quedó en el anonimato como un nativo más dentro de esa colonia. A los romanos no les interesó el pueblo judío sino los buenos productos que producían y la posición estratégica que tenían para la actividad militar y comercial.
Los padres y el niño: Según la narración de Lucas, la familia de Nazareth padeció la crueldad del imperio y la discriminación de los habitantes de Belén. Para ellos no hubo espacio en algún sitio digno para un parto, ni siquiera la terraza de una casa o la sala común donde llegaban los forasteros. Tuvieron que pasar la noche en un establo, como los más pobres entre los pobres.
Los pesebres de hoy están llenos de muchos detalles fruto de la creatividad y el cariño de los creyentes. Algunas de esas cosas no tienen nada que ver con la pobreza que tuvo que pasar esta familia, así como con la exclusión, la miseria y el dolor humano que experimentó este niño en carne propia y siguen experimentando tantos excluidos en nuestro tiempo.
Los ángeles: Los mensajeros (ángeles) del Señor, descubrieron la Gran Noticia en el niño pobre del establo de Belén. La primera invitación fue a dejar el miedo. El miedo invade al ser humano cuando pasa por momentos duros y ve amenazada su vida. Cuando, una vez conseguida la cumbre del poder, se ven rodeados de enemigos declarados y de falsos amigos que amenazan su estabilidad. El miedo invadía los gobernantes porque temían perder el poder a mano de los enemigos o de la gran masa de pobres que cada día crecía más. El miedo invadía a los pobres porque tenían un presente muy duro y un futuro incierto. Era necesario abandonar el miedo y abrir el corazón para aceptar a Jesús como una Buena Noticia que transforma toda la vida.
Los pastores: Para nuestro imaginario religioso colectivo los pastores son algo bonito, tierno, tal vez romántico. Pero históricamente los pastores constituían una clase despreciada, y su profesión hacía a las personas impuras ante la ley, ya que pertenecían a la clase de los que no conocían la ley y por lo mismo, eran considerados malditos (Jn 7,49). Pues precisamente a estos “desgraciados”, marginados y condenados a la maldición de ser empobrecidos, fue a los primeros que, según Lucas, se les anunció la Buena Noticia. Y fueron ellos los que mejor respondieron al llamado del Señor.
Con los pastores como primeros destinatarios del mensaje y primeros en responder al llamado, confirmamos, como afirmó Ignacio Ellacuría que “de los pobres y de las víctimas nace esperanza (no el miedo que abunda en el primer mundo), y la fuerza para la conversión, el difícil cambio del corazón de piedra en corazón de carne, tan necesario al ver con cuánta dificultad el mundo de abundancia renuncia a su lujo insultante y sigue escenificando, sin avergonzarse, la parábola del ricachón y del pobre Lázaro”. En el contacto con los pobres de este mundo, diría Jonh Sobrino, descubrimos otros bienes fundamentales que están más presentes en el mundo de la pobreza que en el de la riqueza: alegría, creatividad, lucha, paciencia, arte, cultura, esperanza, y no sólo como elementos aislados, sino como “una civilización de la solidaridad”. Nosotros hoy: cualquiera que sea nuestra situación, no nos dejemos vencer por el miedo. Jesús puede ser para nosotros el gran ignorado, una amenaza o una Buena Noticia. Muchas personas, entretenidas en la comida, los adornos y el bullicio de la fiesta de navidad, se pueden olvidar del motivo de la fiesta. Jesús seguirá siendo una amenaza para quienes, como Herodes, quieren aferrarse enfermizamente al poder y buscar sólo su propio beneficio. Jesús seguirá siendo una amenaza para quienes, aún en el nombre de Dios, están dispuestos a todo para mantener la hoja de ruta de una sociedad estructuralmente injusta.
Jesús seguirá siendo una Buena Noticia para
quienes, inconformes con todo tipo de injusticia, estén en
vela en la espera de algo distinto. Para quienes quieran
aceptarlo con un corazón bien dispuesto, seguir sus pasos y
entregar su vida a la realización de la obra de Dios. ¿Qué
tipo de noticia es Jesús para nosotros?
| |||||||||||||||||||||||
|
|
Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno. Sólo tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe. |
|
|
![]() Haz clic para suscribirte a scalando |
¿Te gustaría tener un correo electrónico en un portal católico? Sí: entra Aquí
|
Te gusta es págiana, entonces: |
|
CopyRight © Misioneros Redentoristas 2006 |
Fecha de la Última actualización: 24/12/2006 08:49:04 a.m. | |
|
Estadística de la página |
| |