Boletín de la Congregación del Santísimo Redentor
Roma, Italia
7 de octubre de 2005San Salvador
Comunidad del Teologado San Alfonso
Bryan Arriola y Yeffry Artavia Céspedes
6 y 7 de octubre 2005
Miércoles, 6 de octubre 2005:
Un saludo para todos desde El Salvador. Como ya saben,
estamos siendo afectados por fenómenos naturales... Por una
parte, la erupción del Volcán Ilamatepec, en Santa Ana; por
otra, el huracán Stan, y, para terminarla de hacer, hubo un
sismo en Ahuachapan... Nos aprietan por todos lados, dice San
Pablo... El asunto es que hace dos horas había ya más de 50
muertos en todo el país... Las imágenes son muy fuertes:
familias enteras que han muerto por deslaves, ha habido miles
de evacuados.
Como comunidad redentorista e iglesia del Perpetuo Socorro,
nos hemos puesto en marcha para echar una mano a los
damnificados. La ayuda se ha canalizado por medio de caritas,
de los frailes franciscanos conventuales y de otras
instituciones. Hay mucha actividad; por ejemplo, por la tarde
trabajan diversas personas en nuestra casa clasificando ropa,
preparando alimentos para los albergues, haciendo compras,
repartiendo plásticos, pañales, etc. En medio del dolor, la
solidaridad muestra también una imagen de contraste.
Compartimos estos sentimientos con ustedes y les pedimos
sus oraciones por aquellas personas que, en estos desastres,
han perdido bienes materiales o, peor aún, familiares.
Saludos a todos ustedes de parte de la comunidad redentorista.
Dios les bendiga.
Jueves, 7 de octubre 2005:
A todos nuestros hermanos Redentoristas:

Gracia y paz en Cristo Redentor y en María del Perpetuo
Socorro. Esperamos que cuando reciban la presente misiva estén
bien. El motivo de este correo es compartir con ustedes la
situación que vivimos en este momento en El Salvador como
comunidad del Teologado San Alfonso.
La situación climática no ha mejorado en nada; al contrario,
según pronósticos la situación se agrava. El número de gente
desplazada ha aumentado a más de 16.000; la cifra de muertos
supera ya los 40 y los daños son cuantiosos. Es importante
advertir que en la historia de este país jamás han confluido
dos fenómenos naturales tan diferentes; a saber, el huracán y
la erupción del volcán de San Ana.
Los esfuerzos del Estado son insuficientes para hacer frente a
lo que se ha declarado como estado de Emergencia Nacional y de
Calamidad Pública. Tenemos conocimiento de que otros países
del Istmo están siendo igualmente afectados; pero, por lo que
sabemos, el panorama es peor acá.
Ante esta situación, y como comunidad redentorista, no nos
hemos quedado cruzados de brazos, sino que estamos tratando de
ser solidarios en la medida de nuestras posibilidades. Como
les expresamos, las necesidades son muchas; en este momento,
sin embargo, nos hemos concentrado en ayudar especialmente a
la gente de nuestra cuasi parroquia en dos zonas muy afectadas:
Planes de Rederos y la Colonia Universitaria Norte.
Hemos ayudado con plásticos, ropa, y leche. En este momento
nos hemos dedicado a dar las tres comidas diarias a 250
personas que están en albergues. Como comunidad, nos hemos
distribuido por las tres áreas de trabajo. En casa se cocina
con la ayuda de los laicos que hacen camino de fe a nuestro
lado y salimos a los lugares a entregar las cosas de manera
personal.
Las escenas son, a veces, duras y muy dolorosas. Ver a la
gente que no tiene a donde ir o no quiere salir de sus
casitas; ver a niños, mujeres y ancianos que corren peligro y
que pasan serias necesidades...
Ante este panorama, acudimos a ustedes llenos de confianza
para pedirles su solidaridad en estos momentos en los que la
esperanza para muchas personas depende de lo poco o de lo
mucho que podamos hacer por ellas.
Les pedimos encarecidamente que cualquier muestra de
solidaridad, que cualquier colaboración que deseen prestar la
hagan llegar al M.R.P. Viceprovincial (pjosearaya@hotmail.com).
para que él nos la facilite a nosotros cuanto antes. Les
pedimos, igualmente, sus oraciones con motivo de toda esta
situación tan lamentable. Les agradecemos de antemano sus
ayudas y prometemos mantenerlos informados del desarrollo de
la situación.
En Cristo, Maria y San Alfonso
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