Monición
de entrada:
Muy buenas (noches, días,
tardes). Hoy
celebramos, con especial alegría, la fiesta de Nuestra Señora de
Guadalupe, Reina del pueblo mexicano y patrona de toda América. Esta
fiesta es una de las más estimadas y celebradas por nuestros pueblos de
nuestro continente americano. Esta fiesta está situada a muy pocos días
de otra gran celebración mariana: la de la Inmaculada Concepción;
también se sitúa en un tiempo “fuerte” del calendario litúrgico: el
Adviento. El Adviento es el tiempo mariano por excelencia, ya que María
es el principal modelo de la espera de Cristo. De pie, por favor para
cantar con alegría y júbilo el canto procesional.
Isaías 7, 10-14 (La virgen está en cinta)
Este texto del
profeta Isaías nos ofrece tres elementos dignos de tomar en cuenta: 1)
la señal, 2) el niño y 3) la joven. La joven era conocida del rey,
seguramente era su esposa de hacía poco; lo que no se puede saber es si
ya estaba encinta o lo estaría poco después. Presten atención.
O bien
Eclesiástico (Sirácides) 24, 23-31 (Regaré mi huerto y empaparé mis
jardines)
El texto que
vamos a escuchar en breves segundos, como primera lectura es, tomado del
libro del Eclesiástico o Sirácides; es parte de un himno en elogio a la
Sabiduría. Escuchen atentos, hermanos, este importante mensaje.
Gálatas 4, 4-7 (Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer)
En la lectura
que se proclamará a continuación, Pablo, escribiéndoles a los cristianos
de Galaxia, hace una condensación del tema de la Encarnación. Se
expresa la condición fraterna del Redentor “nacido de una mujer, nacido
bajo la ley”. Escuchemos atentos, hermanos, la exhortación de san
Pablo.
Lucas 1, 39-48 (Visita de María a Isabel)
San Lucas nos
presenta el anuncio del ángel Gabriel, donde María después de haber
recibido el anuncio y después de haber concebido en su seno al Hijo de
Dios, el autor de la vida, ella siente la necesidad de ir en ayuda de su
parienta, quien en edad ya avanzada está también embarazada. Abran muy
bien sus oídos, pónganse de pie y entonemos el Aleluya, para la
proclamación del Evangelio.
Oración Universal
Después de cada
invocación, diremos: “Que tu santa Madre, Señor, interceda por
nosotros”
-
Por la
Iglesia, nuestra diócesis y nuestra parroquia, para que, como María
sea pobre y humilde y ponga toda la esperanza en su Señor.
Oremos.
-
Por el Papa
Benedicto, por nuestro Obispo N. y por nuestro párroco N., para que
tengan siempre en su corazón el gozo que viene de Dios y lo sepan
transmitir con su espíritu fraterno. Oremos.
-
Por nuestras
familias, y por todas las familias de nuestra comunidad parroquial y
diocesana, para que aprendamos a querernos más y procurar el bien de
todos, y nos ayudemos a crecer en la fe y en la esperanza.
Oremos.
-
Por nuestros
jóvenes, para que a ejemplo de María, procuren descubrir cuál es la
voluntad de Dios para sus vidas y sepan seguirle en la vida religiosa
y sacerdotal. Oremos.
-
Por cada uno
de nosotros, para que experimentemos siempre la protección de María
Nuestra Señora de Guadalupe y sepamos, como ella, ofrecer a Jesucristo
al mundo. . Oremos.
|
|
Exhortación final: |
|
|
|
(Tomado de B. Caballero: La
Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 630
|
|
Dios de los pobres, de los humildes y de los olvidados,
Hoy te bendecimos con María de Nazaret, la madre de Jesús,
Porque tu misericordia llega a tus fieles de generación
En generación, invirtiendo el viejo orden establecido
Y haciendo justicia a los menospreciados y los oprimidos.
Con María ha llegado un cambio decisivo en la historia,
Al encarnarse Cristo en la vida y conciencia de los pobres,
Destinatarios preferidos de la liberación mesiánica de Dios.
¡Gracias, Señor! Ayúdanos a asimilar los valores de tu reino:
Pobreza y vacío de sí mismo en vez de prepotencia y orgullo,
Fraternidad y solidaridad en vez de explotación y dominio.
Amén. |
| Preguntas, comentarios a:
P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. |
|
 |
 |
 |
|
|
Somos los Misioneros Redentoristas, fundando
por san Alfonso
María de Ligorio, en Scala, Italia, en el año 1732. Hemos sido enviados, como Jescristo, para llevar la Buena
Noticia a los Pobres. |
|
|
 |
|
|
|
|
| |