LAS
LECTURAS DE HOY
Monición de Entrada
Buenos, días, tardes, noches. Hoy la Iglesia quiere
recordarnos la misericordia y el gran amor que Dios tiene para con
nosotros. Ya en el antiguo testamento, por intercesión de Moisés, Dios
mostró su misericordia. Hoy, en la persona de Cristo, vemos el amor
infinito de Dios que nos busca siempre para darnos más vida. El ser
humano debe recrearse en la imagen de Dios, que es, entre otras cosas,
un Dios perdonador. Celebremos el misterio de la misericordia divina en
esta Eucaristía dominical. De pie, para recibir a los ministros cantando
alegremente.
Primera lectura: Éxodo 32, 7-11. 13-14 (El Señor se arrepintió de su
amenaza)
La primera lectura, tomada del libro del Éxodo, nos
presenta a Israel, pueblo débil e inconstante, adorando y danzando ante
un becerro de oro. Dios perdona al pueblo en atención a las súplicas de
Moisés. Escuchemos.
Segunda
lectura: I Timoteo 1, 12-17 (Jesús vino al mundo para salvar a los
pecadores)
San Pablo, en su primera carta a su amigo
Timoteo, alaba la misericordia de Dios. El apóstol es un testigo
excepcional del misericordioso amor de Dios con el hombre pecador.
Pongamos atención.
Tercera
lectura: Lucas 15, 1-32 –breve: 1-10 (Parábolas de la misericordia)
En el
texto evangélico de hoy, san Lucas nos ofrece tres parábolas (la oveja
perdida, la moneda perdida y el hijo pródigo) sobre la misericordia de
Dios. Escuchemos estas conocidas parábolas, y hagámoslas práctica en
nuestras vidas. De pie, por favor,
para cantar el Aleluya.
Oración
Universal:
-
Por el Papa, los Obispos, sacerdotes y diáconos, para que sean signo
de la misericordia de Dios en el mundo, por su espíritu de perdón y
reconciliación. Roguemos al Señor.
-
Por aquellos que han abandonado la Iglesia, para que regresen
arrepentidos y experimenten la misericordia de Dios. Roguemos al
Señor.
-
Por los cristianos para, que olvidando las ofensas, concedan el perdón
sin rencor y con profunda alegría. Roguemos al Señor.
-
Por los creyentes, para que no den culto a los dioses falsos, ni al
oro, ni a la riqueza, antes bien, reconozcan agradecidos los
beneficios de Dios. Roguemos al Señor.
-
Por nosotros los aquí reunidos, para que continuemos realizando con
nuestro prójimo las obras misericordiosas de Cristo.
Roguemos al Señor.
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Exhortación final:
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(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España,
1995, p. 572)
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Hoy salta de gozo
nuestro corazón y bendice, Dios Padre,
porque Jesús fue
acusado de acoger a los pecadores y marginados.
En las parábolas
de la misericordia Él nos dejó una radiografía
de tu corazón
compasivo de padre que sale al encuentro de todos,
y se alegra mucho
más por haber recuperado a la oveja perdida
que por otras
noventa y nueve que ya están en casa.
Danos, Señor, una
participación de tu amor, que no margina
a nadie, sino que
se hace el encontradizo con todo necesitado.
Siguiendo el
ejemplo de Jesús, queremos servir a los hermanos
con alegre
sonrisa, compartiendo sus angustias y esperanzas
para recorrer con
ellos el camino que nos lleva hasta ti.
Amén. |
| Preguntas, comentarios y agradecimiento a:
Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. |
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