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Tiempo de Pascua |
VI Domingo |
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Autor:
P. Domingo Vásquez
Morales, C.Ss.R.
Fuente:
www.scalando.com |
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ver las lecturas del día |
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Citas Bíblicas
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Primera lectura:
Hch 10,25-26.34-35.44-48:
Dios no hace discriminaciones.
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Salmo Responsorial: 97: Aclama al Señor, tierra
entera.
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Segunda lectura:
1Jn 4,7-10: Dios es amor.
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Evangelio:
Jn 15,9-17:
Como mi Padre me ha amado, los he amado yo a ustedes. |
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"Quien no ama no conoce a
Dios" |
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Monición de
entrada:
Buenas noches (días) queridos hermanos en Cristo resucitado.
Todavía estamos celebrando los 50 días de Pascua, días de gozo y paz
porque hemos sido redimidos en Cristo Jesús. Según vimos el domingo
pasado, la comunión vital del discípulo con Cristo, para ser fecunda
requiere la permanencia en Jesús. El Evangelio y la segunda lectura
de hoy responden a la pregunta: ¿cómo permanecer unidos a Cristo
para dar frutos? Permaneciendo en su amor, es decir, cumpliendo los
mandamientos y siendo signo vivo y concreto de ese amor. Porque
amar es conocer a Dios que es Amor, como lo demostró Él dándonos a
su Hijo único, Jesucristo. Como comunidad de creyentes que somos,
celebremos este acto de amor, de pie por favor, para entonar el
canto de entrada.
Primera
lectura: Hc 10, 25-26. 34-35. 44-48 (Don del Espíritu a no judíos)
En esta lectura San Pedro proclama que la salvación es para todos.
El Espíritu Santo vino sobre todos los oyentes: judíos y paganos, y
por tanto, confirma que Dios no hace distinción. Escuchemos como
desde este momento la Iglesia abrió sus puertas a personas de toda
raza, cultura y condición. Escuchemos con atención esta lectura.
Segunda
lectura: I Jn 4, 7-10 (Quien no ama no conoce a Dios, porque Dios es
amor)
Seguimos escuchando la primera carta de Juan, el cual nos sigue
aclarando su tema de amor. Dios nos manifestó su amor, ante todo al
enviarnos a su Hijo; es éste un acto concreto y supremo de servicio
al ser humano. Escuchemos bien los criterios de amor que el
evangelista nos da.
Tercera
lectura: Jn 15, 9-17 (Nadie ama más que el que da la vida por sus
amigos)
Permanecer en el amor a Jesús, amar a los hermanos y hacerlo con el
sacrificio de la propia vida son las ideas claves del texto que
vamos a escuchar a continuación. Antes de escuchar este mensaje de
unión y amor, cantemos con júbilo el Aleluya. De pie, por favor.
Oración
Universal
1.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, conceda a su Iglesia hacer cada vez más creíble el
mensaje de esperanza que le viene de la Pascua. Oremos.
2.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, venga en ayuda de todos los que trabajan en favor de
la paz, para que sean en nuestro mundo testigos del amor de Dios.
Oremos.
3.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, venga a socorrer a quienes dudan y no aciertan ya a
creer, y fortalezca en su fe a cuantos, en virtud del bautismo, son
testigos de la vida nueva. Oremos.
4.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, ayude a nuestros jóvenes a responder con generosidad
a la llamada del Señor a entregar su vida al servicio de los demás.
Oremos.
5.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, ayude a nuestras comunidades reunidas en esta
celebración, confirme su solidaridad y haga crecer la calidad
evangélica de nuestras vidas. Oremos.
6.
Para que el Señor Jesús, resucitado para ser salvador de los
seres humanos, de fortaleza a nuestras madres, este y todos los días
del año, y puedan seguir dando vida a sus hijos e hijas. Oremos. |
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Exhortación
final |
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(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España,1995,
p. 290
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Gracias, Señor
Jesús, porque gratuitamente nos admites
como amigos
tuyos que conocen tus secretos y cumplen
tus mandatos con
alegría, superando así la relación amo/siervo.
Tú nos elegiste
y nos destinaste para que demos fruto duradero
y para que
alegría esté en nosotros y llegue a su plenitud.
El camino para
este gozo completo es amar como tú nos amas,
porque sólo
devolviendo a los demás el amor con que Dios nos quiere,
es decir, dando
vida y alegría, éstas se poseen y se aumentan.
D anos,
Señor, una buena dosis de amor y gozo en el Espíritu.
Estamos
necesitándolos desesperadamente, para permanecer unidos
a Jesús y dar
fruto abundante de fe, paz y alegría.
Amén. |
| Preguntas, comentarios
a:
P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
Materiales
para la Pascua |
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Ser Redentorista según san Clemente Hofbauer |
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Somos los Misioneros Redentoristas, fundandos
por san Alfonso
María de Ligorio, en Scala, Italia, en el año 1732. Hemos sido enviados, como Jescristo, para llevar la Buena
Noticia a los Pobres. |
Se
buscan misioneros, para info, llamar a Jesús
Los redentoristas nos
encontramos en medio de un proceso vigoroso de buscar una
respuesta creativa a la generación postmoderna y de la urgente
necesidad de responder a las inquietudes, confusiones y
criterios de la gente que caracteriza esta época. No obstante,
todas las adaptaciones que sean necesarias para los
redentoristas siempre
será la primera prioridad que los pobres reciban las primeras y
mejores atenciones.
Si cualquier joven entre los 16-24 años de edad está interesado
en tener más información sobre la vocación redentorista puede
llamar al Padre
Tery Tull, C.Ss.R. al teléfono: ( 787) 587-8752. También
enviando un correo-e:
promoredentoristapr@gmail.com
en Puerto Rico. Y Padre
Ramón Cabrera, C.Ss.R. (809)
533-2307. Correo-e:
merraca@yahoo.com.mx
en República Dominicana. |
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Heme aquí, envíame a mí... |
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Ser Redentorista según san Clemente Hofbauer |
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Misioneros Redentoristas | Crea tu insignia
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MISIONOLOGÍA. El P.
Manuel Rodríguez,
nuestro provincial, nos ofrece este rico y abundante material, producto
de su especialización en misionología, en la
Fundación
Universitaria San Alfonso (FUSA), en Colobía. Si te interesa conecer
este tema aquí está la informacdión. |
La
Congregación del Santísimo Redentor fue la respuesta que san Alfonso
dio a Jesús ante la llamada de los pobres. En 1730, Alfonso se
encontraba agotado a causa del duro trabajo de las misiones. Los
médicos le ordenaron tomar un período de descanso y que fuera allí
donde pudiera respirar el aire puro de la montaña. Con algunos de
sus compañeros se fue a Scala, en la costa amalfitana del sur de
Nápoles. Allá, en la montaña, se encontraba el santuario de Santa
Maria de los Montes, un lugar perfecto para descansar, un lugar
perfecto para la contemplación, cerca de la Madre de Dios: alturas
montañosas, belleza y, abajo, el mar.
Pero Scala significaba también pobreza. En las montañas vivían
algunos pastores que le pidieron que les hablara del Evangelio, de
la Palabra de Vida. Alfonso se maravilló del hambre que aquellas
pobres gentes tenían de la Palabra de Dios y le vinieron a la mente
las palabras del profeta: "Los niños pedían pan pero no había quien
se lo diera" (Lam. 4.4). Su primer biógrafo cuenta que cuando
Alfonso dejó Scala, parte de su corazón quedó con aquellos pastores
y que lloró pensando en el modo de ayudarlos.
En Nápoles, después de largas plegarias y de consultas para lograr
ayuda y discernimiento comprendió que debía volver a Scala.
Ciertamente, también en Nápoles había pobreza pero otros muchos
habrían podido ayudar a los pobres a huir de su marginación social
mientras que, en Scala, los pobres se encontraban solos, no tenían a
nadie que los ayudara estaban totalmente abandonados. En la época de
san Alfonso, estos pastores y la población agrícola se encontraban
entre los grupos más maltratados por la sociedad: "no se los
consideraba hombres como los demás eran una desgracia de la
naturaleza". Fue a causa del infortunio que acompañaba a estos
pobres lo que hizo que san Alfonso optara por ponerse de su parte,
compartir su vida y alimentarlos abundantemente con la Palabra de
Dios.
El 9 de noviembre de 1732, en su querida Scala, san Alfonso de
Liguori fundó la Congregación del Santísimo Redentor para seguir el
ejemplo de Nuestro Salvador Jesucristo, anunciando la Buena Nueva a
los pobres. Tenía entonces 36 años. Su vida se convirtió en una
misión continua y en un servicio a los más abandonados. La
Congregación fue aprobada por Benedicto XIV el 25 de febrero de
1749.
Los Misioneros redentoristas continúan el carisma de Alfonso en la
Iglesia y en la sociedad. "Los redentoristas son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido.
No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres
apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a
Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la
sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación
de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de
llevar a todos la redención copiosa de Cristo" (Constituciones
redentoristas n. 20).
Los Redentoristas viven en comunidades misioneras, siempre se
muestran acogedores y entregados a la oración como Maria de
Nazareth. A través de misiones, de retiros, del ministerio
parroquial, del apostolado ecuménico, del ministerio de la
reconciliación y con la enseñanza de la teología moral, proclaman el
amor de Dios nuestro Padre que, en Jesús, "ha vivido entre nosotros"
para convertirse en profunda misericordia y en Palabra de Vida que
nutre el corazón humano y da sentido a la vida a fin de que se viva
en la máxima libertad y en solidaridad con los demás. Y así como
Alfonso, también los Redentoristas practican una clara opción por
los pobres, afirmando su dignidad y su grandeza ante Dios,
convencidos de que la Buena Nueva del Señor se dirige a ellos de
modo especial. Hoy, los Redentoristas son alrededor de 5.500;
trabajan en 77 países de los cinco continentes, ayudados por muchos
hombres y mujeres que colaboran en su misión; todos juntos forman la
gran Familia redentorista. "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" es
el icono misionero de la Congregación.
Además de san Alfonso, han sido canonizados otros tres
Redentoristas: san Gerardo Majella, san Clemente Hofbauer y san Juan
Neumann. Otros nueve Redentoristas han sido beatificados: Gennaro
Sarnelli, Pedro Donders, Kaspar Stanggassinger, Francis X. Seelos,
Dominick Methodius Trcka, Vasil Velychkovskyj, Nicolás Charnetskyj,
Zenon Kovalyk e Ivan Ziatyk.
Lo hemos tomado de
CSsR.Com |
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