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Tiempo de Pascua |
III Domingo |
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Autor:
P. Domingo Vásquez
Morales, C.Ss.R.
Fuente:
www.scalando.com |
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ver las lecturas del día |
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Citas Bíblicas
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1ra lect.: Hch 3,13-15.17-19
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Sal 4
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2da lect.: 1Jn 2,1-5a
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Evangelio: Lc 24,35-48 |
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"Creer hoy" |
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Monición de
entrada:
En
estos días de Pascua, la Iglesia nos anuncia sin descanso, que Cristo ha
resucitado y que ruega por nosotros ante el Padre. Al igual que los
Apóstoles, nosotros también tenemos miedo de creer realmente en la Buena
Noticia y somos también lentos en aceptar la paz que Jesús nos ganó por
su muerte. San Pedro nos llama al arrepentimiento, mientras que el
Evangelio nos invita a ser testigos de Jesús y a predicarle a toas las
naciones. Pongámonos de pie para saludar al celebrante de la Misa
mientras entonamos el canto con el que daremos inicio a esta Eucaristía.
Primera lectura:
Hc 3, 13-15. 17-19 (El mesías tenía que padecer y Dios lo resucitó)
En la
lectura que escucharemos Pedro tata de explicar que Cristo, el autor de
la vida, es el siervo de Dios, el Santo, el Justo y el anunciado. Él
llevó a cabo el plan del Padre según fue predicho en las Escrituras. El
texto es una llamada al arrepentimiento. Escuchemos con mucha atención.
Segunda lectura: I
Jn 2, 1-5 (Cristo es víctima de propiciación por el pecado)
San
Juan viene a decirnos que Cristo es nuestro abogado y ruega por
nosotros ante el Padre. El que guarda los mandamientos de Dios, prueba,
sin lugar a dudas, que conoce y ama a Dios.
Tercera lectura: Lc 24, 35-48 (Estaba escrito: el
mesías padecerá y resucitará)
Hermanos y hermanas, aclamemos al resucitado que se hace presente entre
nosotros. Pónganse de pie, para que entonemos con alegría el Aleluya.
Oración universal:
A
cada invocación oremos diciendo: Jesús resucitado, escúchanos.
1.
Para que la comunidad cristiana custodie la fe pascual de sus
padres y dé testimonio de la renovación en el Espíritu con obra de
justicia y de paz. Roguemos al Señor.
2.
Para que las familias compartan los dones de verdad y gracia que
han recibido y en su uso de los bienes materiales den razón de la
esperanza que resplandece en Cristo resucitado. Roguemos al Señor.
3.
Para que la misericordia del Señor nos dé ojos capaces de ver al
Hijo del Hombre que pasa junto a nosotros en la persona de los pobres y
de los que sufren. Roguemos al Señor.
4.
Para que todos los cristianos que reconocen a Cristo en la
Palabra y en la fracción del pan sepan verlo por los camino del mundo, y
lo socorran cuando está herido y necesitado, y lo acojan cundo es pobre
y forastero. Roguemos al Señor.
5.
Por todos los renacidos en el bautismo rechacen toda forma de
violencia y de mentira, y se unan a la realeza de Cristo Señor en sus
pensamientos y en sus obras. Roguemos al Señor.
6.
Para que al terminar esta celebración eucarística, toda
nuestra vida anuncie al mundo la reconciliación y la paz. Roguemos al
Señor.
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Exhortación
final |
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(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España,1993,
p. 281
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Te bendecimos,
Padre, porque Cristo resucitado
viene a romper
los cerrojos de nuestras puertas y corazones,
cerrados por el
miedo y la duda, la apatía y el desánimo.
Nos cuesta creer
de verdad que Cristo está vivo hoy como ayer,
y que comparte
con nosotros la mesa y el pan de la esperanza.

Y sin embargo,
es cierto: ¡Jesús es el Señor resucitado!
Él hace brillar
en la noche la aurora de su resurrección
para los que
creen a pesar de la oscuridad y del miedo.
No permitas,
Señor, que nos resistamos a creer en ti.
Danos tu
Espíritu que nos haga, ante nuestros hermanos,
testigos
valientes de tu salvación y de tu amor de Padre. Amén. |
| Preguntas, comentarios
a:
P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
Materiales
para la Pascua |
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Somos los Misioneros Redentoristas, fundandos
por san Alfonso
María de Ligorio, en Scala, Italia, en el año 1732. Hemos sido enviados, como Jescristo, para llevar la Buena
Noticia a los Pobres. |
Se
buscan misioneros, para info, llamar a Jesús
Los redentoristas nos
encontramos en medio de un proceso vigoroso de buscar una
respuesta creativa a la generación postmoderna y de la urgente
necesidad de responder a las inquietudes, confusiones y
criterios de la gente que caracteriza esta época. No obstante,
todas las adaptaciones que sean necesarias para los
redentoristas siempre
será la primera prioridad que los pobres reciban las primeras y
mejores atenciones.
Si cualquier joven entre los 16-24 años de edad está interesado
en tener más información sobre la vocación redentorista puede
llamar al Padre
Tery Tull, C.Ss.R. al teléfono: ( 787) 587-8752. También
enviando un correo-e:
promoredentoristapr@gmail.com
en Puerto Rico. Y Padre
Ramón Cabrera, C.Ss.R. (809)
533-2307. Correo-e:
merraca@yahoo.com.mx
en República Dominicana. |
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MISIONOLOGÍA. El P.
Manuel Rodríguez,
nuestro provincial, nos ofrece este rico y abundante material, producto
de su especialización en misionología, en la
Fundación
Universitaria San Alfonso (FUSA), en Colobía. Si te interesa conecer
este tema aquí está la informacdión. |
La
Congregación del Santísimo Redentor fue la respuesta que san Alfonso
dio a Jesús ante la llamada de los pobres. En 1730, Alfonso se
encontraba agotado a causa del duro trabajo de las misiones. Los
médicos le ordenaron tomar un período de descanso y que fuera allí
donde pudiera respirar el aire puro de la montaña. Con algunos de
sus compañeros se fue a Scala, en la costa amalfitana del sur de
Nápoles. Allá, en la montaña, se encontraba el santuario de Santa
Maria de los Montes, un lugar perfecto para descansar, un lugar
perfecto para la contemplación, cerca de la Madre de Dios: alturas
montañosas, belleza y, abajo, el mar.
Pero Scala significaba también pobreza. En las montañas vivían
algunos pastores que le pidieron que les hablara del Evangelio, de
la Palabra de Vida. Alfonso se maravilló del hambre que aquellas
pobres gentes tenían de la Palabra de Dios y le vinieron a la mente
las palabras del profeta: "Los niños pedían pan pero no había quien
se lo diera" (Lam. 4.4). Su primer biógrafo cuenta que cuando
Alfonso dejó Scala, parte de su corazón quedó con aquellos pastores
y que lloró pensando en el modo de ayudarlos.
En Nápoles, después de largas plegarias y de consultas para lograr
ayuda y discernimiento comprendió que debía volver a Scala.
Ciertamente, también en Nápoles había pobreza pero otros muchos
habrían podido ayudar a los pobres a huir de su marginación social
mientras que, en Scala, los pobres se encontraban solos, no tenían a
nadie que los ayudara estaban totalmente abandonados. En la época de
san Alfonso, estos pastores y la población agrícola se encontraban
entre los grupos más maltratados por la sociedad: "no se los
consideraba hombres como los demás eran una desgracia de la
naturaleza". Fue a causa del infortunio que acompañaba a estos
pobres lo que hizo que san Alfonso optara por ponerse de su parte,
compartir su vida y alimentarlos abundantemente con la Palabra de
Dios.
El 9 de noviembre de 1732, en su querida Scala, san Alfonso de
Liguori fundó la Congregación del Santísimo Redentor para seguir el
ejemplo de Nuestro Salvador Jesucristo, anunciando la Buena Nueva a
los pobres. Tenía entonces 36 años. Su vida se convirtió en una
misión continua y en un servicio a los más abandonados. La
Congregación fue aprobada por Benedicto XIV el 25 de febrero de
1749.
Los Misioneros redentoristas continúan el carisma de Alfonso en la
Iglesia y en la sociedad. "Los redentoristas son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido.
No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres
apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a
Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la
sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación
de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de
llevar a todos la redención copiosa de Cristo" (Constituciones
redentoristas n. 20).
Los Redentoristas viven en comunidades misioneras, siempre se
muestran acogedores y entregados a la oración como Maria de
Nazareth. A través de misiones, de retiros, del ministerio
parroquial, del apostolado ecuménico, del ministerio de la
reconciliación y con la enseñanza de la teología moral, proclaman el
amor de Dios nuestro Padre que, en Jesús, "ha vivido entre nosotros"
para convertirse en profunda misericordia y en Palabra de Vida que
nutre el corazón humano y da sentido a la vida a fin de que se viva
en la máxima libertad y en solidaridad con los demás. Y así como
Alfonso, también los Redentoristas practican una clara opción por
los pobres, afirmando su dignidad y su grandeza ante Dios,
convencidos de que la Buena Nueva del Señor se dirige a ellos de
modo especial. Hoy, los Redentoristas son alrededor de 5.500;
trabajan en 77 países de los cinco continentes, ayudados por muchos
hombres y mujeres que colaboran en su misión; todos juntos forman la
gran Familia redentorista. "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" es
el icono misionero de la Congregación.
Además de san Alfonso, han sido canonizados otros tres
Redentoristas: san Gerardo Majella, san Clemente Hofbauer y san Juan
Neumann. Otros nueve Redentoristas han sido beatificados: Gennaro
Sarnelli, Pedro Donders, Kaspar Stanggassinger, Francis X. Seelos,
Dominick Methodius Trcka, Vasil Velychkovskyj, Nicolás Charnetskyj,
Zenon Kovalyk e Ivan Ziatyk.
Lo hemos tomado de
CSsR.Com |
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