|
|
Tiempo de Pascua |
II Domingo |
 |
|
![]() |
|
Autor:
P. Domingo Vásquez
Morales, C.Ss.R.
Fuente:
www.scalando.com |
|
 |
Haz para
ver las lecturas del día |
|
Citas Bíblicas
|
|
-
1ra lect.: Hch 4,32-35
-
Sal 117
-
2da lect.: 1Jn 5,1-16
-
Evang: Jn 20 19-31 |
|
"Renacer a una esperanza
nueva" |
|
Monición de
entrada:
Buenas noches (días) hermanos en Cristo resucitado. Hoy en las lecturas
bíblicas se concluye una idea básica: la Comunidad cristiana como signo
de Cristo resucitado. La Iglesia que surge de la Resurrección del Señor
y nace del bautismo en el Espíritu es comunidad que vive unida en el
amor y atestigua con su vida la victoria de la fe sobre el mal del
mundo. Empecemos esta celebración con mucho entusiasmo, cantando con
alegría, de pie, por favor.
Primera lectura: Hc 4, 32-35 (Vivían todos unidos y
lo tenían todo en común)
La
primera lectura nos da una descripción de la primera comunidad
cristiana. Ellos dieron testimonio de la resurrección y vivieron juntos
en comunidad. Todos pensaban y sentían lo mismo. Escuchemos
atentamente.
Segunda lectura: I Jn 5, 1-6 (Dios nos ha hecho renacer a una esperanza
viva)
En
esta primera carta de San Juan, el apóstol nos dice que creer en Cristo
es: ser hijo de Dios, amar a Dios, vencer al mundo y obedecer los
mandamientos. Es el Espíritu quien garantiza la verdad y la eficacia
salvadora de la fe.
Tercera lectura:
Jn 20, 19-31 (A los ocho días llegó Jesús de nuevo)
En la
aparición a los discípulos, Cristo les da su paz y también los envía a
continuar su misión. La segunda escena es la visita de Cristo a Tomás y
la confesión de fe de éste. En preparación para escuchar esta Buena
Nueva, nos ponemos de pie y cantamos jubilosamente el Aleluya.
Oración universal:
A
cada invocación oremos diciendo: Por la Resurrección de tu Hijo,
escúchanos Padre.
1.
Por todo el pueblo cristiano,
convocado en el día del Señor, Pascua de la semana: para que manifieste
la presencia de Cristo resucitado con la alegría de vivir en un mismo
lugar y con el mismo corazón. Roguemos al Señor
2.
Por nuestra comunidad: para que crezca, junto a los recién
bautizados, como una verdadera familia de Dios, asidua en la escucha de
la Palabra, perseverante en la oración, testigo en la caridad fraterna.
Roguemos al Señor.
3.
Por todos los que viven la experiencia del dolor: para que no se
dejen vencer por el desánimo, sino que, por la fuerza de la fe y la
solidaridad de los hermanos, sientan que el Señor está cerca de cada uno
de ellos. Roguemos al Señor.
4.
Por el cristiano que duda, por el incrédulo que quisiera creer y
por todos los que buscan con amor la verdad: para que, iluminados por la
gracia pascual, reconozcan que no hay otro, fuera de Cristo que pueda
salvarnos. Roguemos al Señor.
5.
Por todos los aquí presentes: para que nos dejemos evangelizar
con un corazón dócil y seamos resonancia viva de la Palabra que nos
salva. Roguemos al Señor.
|
|
Exhortación
final |
|
|
|
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993,
p. 278
|
|
Señor Jesús,
aunque no te vemos con estos ojos de carne,
nuestra ardiente
profesión de fe es hoy la del apóstol Tomás,
primeramente
incrédulo y después creyente ejemplar:
¡Creemos en ti,
Señor nuestro y Dios nuestro!
Vamos buscando
razones, pruebas y seguridad absoluta
para creer y
aceptar a Dios en nuestra vida personal y social.
Pero tú nos
dices: ¡Dichosos los que crean sin haber visto!
Tú eres, Señor,
la razón de nuestra fe, esperanza y amor.
Ábrenos, Señor
Jesús, a los demás, a sus penas y alegrías,
porque cuando
amamos y compartimos, estamos testimoniando
tu resurrección en un mundo nuevo de amor y fraternidad.
Amén. |
| Preguntas, comentarios
a:
P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
Materiales
para la Pascua |
|
  |
|
|
 |
|
|
|
|
| |
|
      |
|
|
      |
|
Nos gustaría saber de su visita: |
|
|
En Jesús hay  |
 |
Firme el libro de visitas |
|
Abundante Redención |
 |
Lea el libro de visitas
|
|
Ser Redentorista según san Clemente Hofbauer |
|
|
|
|
|
|
Somos los Misioneros Redentoristas, fundandos
por san Alfonso
María de Ligorio, en Scala, Italia, en el año 1732. Hemos sido enviados, como Jescristo, para llevar la Buena
Noticia a los Pobres. |
Se
buscan misioneros, para info, llamar a Jesús
Los redentoristas nos
encontramos en medio de un proceso vigoroso de buscar una
respuesta creativa a la generación postmoderna y de la urgente
necesidad de responder a las inquietudes, confusiones y
criterios de la gente que caracteriza esta época. No obstante,
todas las adaptaciones que sean necesarias para los
redentoristas siempre
será la primera prioridad que los pobres reciban las primeras y
mejores atenciones.
Si cualquier joven entre los 16-24 años de edad está interesado
en tener más información sobre la vocación redentorista puede
llamar al Padre
Tery Tull, C.Ss.R. al teléfono: ( 787) 587-8752. También
enviando un correo-e:
promoredentoristapr@gmail.com
en Puerto Rico. Y Padre
Ramón Cabrera, C.Ss.R. (809)
533-2307. Correo-e:
merraca@yahoo.com.mx
en República Dominicana. |
|
|
JOVEN CRISTO TE LLAMA PARA UNA MISION BIEN GRANDE... |
|
Joven,
la vocación religiosa es una opción de vida. Cristo te llama...
Respóndele. |
|
|
Heme aquí, envíame a mí... |
|
|
|
|
Ser Redentorista según san Clemente Hofbauer |
|
|
|
Regístrate para estar informado de las novedades y
actualizaciones de Scalando
|
 |
Misioneros Redentoristas | Crea tu insignia
 |
MISIONOLOGÍA. El P.
Manuel Rodríguez,
nuestro provincial, nos ofrece este rico y abundante material, producto
de su especialización en misionología, en la
Fundación
Universitaria San Alfonso (FUSA), en Colobía. Si te interesa conecer
este tema aquí está la informacdión. |
La
Congregación del Santísimo Redentor fue la respuesta que san Alfonso
dio a Jesús ante la llamada de los pobres. En 1730, Alfonso se
encontraba agotado a causa del duro trabajo de las misiones. Los
médicos le ordenaron tomar un período de descanso y que fuera allí
donde pudiera respirar el aire puro de la montaña. Con algunos de
sus compañeros se fue a Scala, en la costa amalfitana del sur de
Nápoles. Allá, en la montaña, se encontraba el santuario de Santa
Maria de los Montes, un lugar perfecto para descansar, un lugar
perfecto para la contemplación, cerca de la Madre de Dios: alturas
montañosas, belleza y, abajo, el mar.
Pero Scala significaba también pobreza. En las montañas vivían
algunos pastores que le pidieron que les hablara del Evangelio, de
la Palabra de Vida. Alfonso se maravilló del hambre que aquellas
pobres gentes tenían de la Palabra de Dios y le vinieron a la mente
las palabras del profeta: "Los niños pedían pan pero no había quien
se lo diera" (Lam. 4.4). Su primer biógrafo cuenta que cuando
Alfonso dejó Scala, parte de su corazón quedó con aquellos pastores
y que lloró pensando en el modo de ayudarlos.
En Nápoles, después de largas plegarias y de consultas para lograr
ayuda y discernimiento comprendió que debía volver a Scala.
Ciertamente, también en Nápoles había pobreza pero otros muchos
habrían podido ayudar a los pobres a huir de su marginación social
mientras que, en Scala, los pobres se encontraban solos, no tenían a
nadie que los ayudara estaban totalmente abandonados. En la época de
san Alfonso, estos pastores y la población agrícola se encontraban
entre los grupos más maltratados por la sociedad: "no se los
consideraba hombres como los demás eran una desgracia de la
naturaleza". Fue a causa del infortunio que acompañaba a estos
pobres lo que hizo que san Alfonso optara por ponerse de su parte,
compartir su vida y alimentarlos abundantemente con la Palabra de
Dios.
El 9 de noviembre de 1732, en su querida Scala, san Alfonso de
Liguori fundó la Congregación del Santísimo Redentor para seguir el
ejemplo de Nuestro Salvador Jesucristo, anunciando la Buena Nueva a
los pobres. Tenía entonces 36 años. Su vida se convirtió en una
misión continua y en un servicio a los más abandonados. La
Congregación fue aprobada por Benedicto XIV el 25 de febrero de
1749.
Los Misioneros redentoristas continúan el carisma de Alfonso en la
Iglesia y en la sociedad. "Los redentoristas son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido.
No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres
apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a
Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la
sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación
de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de
llevar a todos la redención copiosa de Cristo" (Constituciones
redentoristas n. 20).
Los Redentoristas viven en comunidades misioneras, siempre se
muestran acogedores y entregados a la oración como Maria de
Nazareth. A través de misiones, de retiros, del ministerio
parroquial, del apostolado ecuménico, del ministerio de la
reconciliación y con la enseñanza de la teología moral, proclaman el
amor de Dios nuestro Padre que, en Jesús, "ha vivido entre nosotros"
para convertirse en profunda misericordia y en Palabra de Vida que
nutre el corazón humano y da sentido a la vida a fin de que se viva
en la máxima libertad y en solidaridad con los demás. Y así como
Alfonso, también los Redentoristas practican una clara opción por
los pobres, afirmando su dignidad y su grandeza ante Dios,
convencidos de que la Buena Nueva del Señor se dirige a ellos de
modo especial. Hoy, los Redentoristas son alrededor de 5.500;
trabajan en 77 países de los cinco continentes, ayudados por muchos
hombres y mujeres que colaboran en su misión; todos juntos forman la
gran Familia redentorista. "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" es
el icono misionero de la Congregación.
Además de san Alfonso, han sido canonizados otros tres
Redentoristas: san Gerardo Majella, san Clemente Hofbauer y san Juan
Neumann. Otros nueve Redentoristas han sido beatificados: Gennaro
Sarnelli, Pedro Donders, Kaspar Stanggassinger, Francis X. Seelos,
Dominick Methodius Trcka, Vasil Velychkovskyj, Nicolás Charnetskyj,
Zenon Kovalyk e Ivan Ziatyk.
Lo hemos tomado de
CSsR.Com |
|
        |
|
    |
 |
|
 |
|