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Tiempo de Cuaresma |
I Domingo |
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Autor:
P. Domingo Vásquez
Morales, C.Ss.R.
Fuente:
www.scalando.com |
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ver las lecturas del día |
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Citas Bíblicas
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1ra lect.:
Dt 18, 15-20
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Sal
94
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2da lect.:
1 Cor 7,
32-35
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Evangelio:
Mc 1,
21-28 |
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"En camino
hacia la PASCUA" |
Monición de Entrada
La
Cuaresma que iniciamos es el camino hacia la plena luz de Pascua, es
decir, hacia la renovación de la alianza bautismal con Dios. Para
alcanzar esa meta hemos de convertirnos y creer la Buena Noticia. Hoy
las lecturas nos dan los grandes temas de Cuaresma para nuestra
meditación: el bautismo y la conversión. Como en el día de Noé, Dios
hizo con Noé una alianza y también con nosotros. Él siempre es fiel a
su palabra. A pesar de que hemos sido bautizados e el Espíritu, tenemos
que luchar contra el poder del mal. En la Eucaristía recibimos la
gracia para responder a Dios, de pie, por favor, para recibir a los
celebrantes de esta misa.
Primera
lectura: Gn 9, 8-15 (Pacto
de Dios con Noé después del diluvio)
La
primera lectura, tomada del libro del Génesis, refiere la alianza de
Dios con Noé después del diluvio. Este compromiso de Dios con el ser
humano existe todavía porque Dios quiere la salvación de todo el mundo.
En el salmo pedimos que seamos fieles a nuestra alianza. Oigamos.
Segunda
lectura: 1 Pe 3, 18-22 (Aquello
fue un símbolo del bautismo que los salva)
En la
segunda lectura, San Pedro nos descubre que el diluvio, en el tiempo de
Noé, fue la prefiguración del bautismo cristiano. El bautismo,
sacramento del agua, es eficaz por la muerte de Cristo que murió y
resucitó por nuestros pecados. Escuchemos.
Tercera
lectura: Mc 1, 12-15 (Tentaciones
del desierto. Anuncio del Reino y conversión)
En el
Evangelio de hoy, el evangelista Marcos nos presenta una corta escena de
las tentaciones de Cristo en el desierto, tentaciones de la carne, el
poder, el orgullo. Cristo empezó su ministerio diciendo: “Conviértanse
y acepten mi Palabra”, “Conviértete y cree en el Evangelio”,
nos decía el ministro cuando nos impuso la ceniza el miércoles pasado.
Tenemos que creer en Jesús para salvarnos. Pónganse de pie en señal de
respeto a la Buena Nueva que escucharemos a continuación.
Oración
universal
1.
Por la Iglesia, empujada, como Cristo, por el Espíritu, al
desierto de la Cuaresma: para que se vea fortalecida en la lucha contra
las fuerzas del mal. Roguemos al Señor.
2.
Por todos los cristianos: para que esta Cuaresma sea un tiempo de
conversión. Roguemos al Señor.
3.
Por los difuntos, especialmente los de nuestras familias y
nuestra Parroquia (se dice el nombre de la parroquia): para que pronto
vean el rostro del Señor. Roguemos al Señor.
4.
Por los grupos y las personas interesados en la conservación de
la naturaleza y en la preservación del ambiente: para que perseveren en
la llamada de atención a la responsabilidad de todos. Roguemos al
Señor.
5.
Para que reine la paz en la humanidad y entre nosotros. Roguemos
al Señor
6.
Por cada uno de nosotros aquí reunidos, que queremos entrar en la
Cuaresma: para que podamos vivir la experiencia del encuentro con Dios
en Cristo, creamos y nos convirtamos sinceramente. Roguemos al Señor.
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Exhortación
final |
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(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 252)
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Bendito seas, Señor, Dios Padre nuestro, por la oportunidad
que nos
concedes al comienzo de este camino hacia la pascua.
Lo recorremos
con Cristo hasta el final. En el pregón inicial
del Reino él
nos avisa: Conviértanse y crean la buena nueva.
Ayúdanos,
Señor, a convertir nuestros corazones
Del
materialismo consumista, de la religión interesada
Y de la
tiranía de los ídolos nuestros que nos dominan,
Para ir
secando el manantial del pecado en nuestra vida.
Así,
convertidos al cumplimiento de tu voluntad
Y renovados
en la fe y promesas de nuestro bautismo,
Alcanzaremos
los objetivos del ejercicio de la cuaresma.
Amén. |
| Preguntas, comentarios a:
P. Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R. |
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Somos los Misioneros Redentoristas, fundando
por san Alfonso
María de Ligorio, en Scala, Italia, en el año 1732. Hemos sido enviados, como Jescristo, para llevar la Buena
Noticia a los Pobres. |
Se
buscan misioneros, para info, llamar a Jesús
Los redentoristas nos
encontramos en medio de un proceso vigoroso de buscar una
respuesta creativa a la generación postmoderna y de la urgente
necesidad de responder a las inquietudes, confusiones y
criterios de la gente que caracteriza esta época. No obstante,
todas las adaptaciones que sean necesarias para los
redentoristas siempre
será la primera prioridad que los pobres reciban las primeras y
mejores atenciones.
Si cualquier joven entre los 16-24 años de edad está interesado
en tener más información sobre la vocación redentorista puede
llamar al Padre
Tery Tull, C.Ss.R. al teléfono: ( 787) 587-8752. También
enviando un correo-e:
promoredentoristapr@gmail.com
en Puerto Rico. Y Padre
Ramón Cabrera, C.Ss.R. (809)
533-2307. Correo-e:
merraca@yahoo.com.mx
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MISIONOLOGÍA. El P.
Manuel Rodríguez,
nuestro provincial, nos ofrece este rico y abundante material, producto
de su especialización en misionología, en la
Fundación
Universitaria San Alfonso (FUSA), en Colobía. Si te interesa conecer
este tema aquí está la informacdión. |
La
Congregación del Santísimo Redentor fue la respuesta que san Alfonso
dio a Jesús ante la llamada de los pobres. En 1730, Alfonso se
encontraba agotado a causa del duro trabajo de las misiones. Los
médicos le ordenaron tomar un período de descanso y que fuera allí
donde pudiera respirar el aire puro de la montaña. Con algunos de
sus compañeros se fue a Scala, en la costa amalfitana del sur de
Nápoles. Allá, en la montaña, se encontraba el santuario de Santa
Maria de los Montes, un lugar perfecto para descansar, un lugar
perfecto para la contemplación, cerca de la Madre de Dios: alturas
montañosas, belleza y, abajo, el mar.
Pero Scala significaba también pobreza. En las montañas vivían
algunos pastores que le pidieron que les hablara del Evangelio, de
la Palabra de Vida. Alfonso se maravilló del hambre que aquellas
pobres gentes tenían de la Palabra de Dios y le vinieron a la mente
las palabras del profeta: "Los niños pedían pan pero no había quien
se lo diera" (Lam. 4.4). Su primer biógrafo cuenta que cuando
Alfonso dejó Scala, parte de su corazón quedó con aquellos pastores
y que lloró pensando en el modo de ayudarlos.
En Nápoles, después de largas plegarias y de consultas para lograr
ayuda y discernimiento comprendió que debía volver a Scala.
Ciertamente, también en Nápoles había pobreza pero otros muchos
habrían podido ayudar a los pobres a huir de su marginación social
mientras que, en Scala, los pobres se encontraban solos, no tenían a
nadie que los ayudara estaban totalmente abandonados. En la época de
san Alfonso, estos pastores y la población agrícola se encontraban
entre los grupos más maltratados por la sociedad: "no se los
consideraba hombres como los demás eran una desgracia de la
naturaleza". Fue a causa del infortunio que acompañaba a estos
pobres lo que hizo que san Alfonso optara por ponerse de su parte,
compartir su vida y alimentarlos abundantemente con la Palabra de
Dios.
El 9 de noviembre de 1732, en su querida Scala, san Alfonso de
Liguori fundó la Congregación del Santísimo Redentor para seguir el
ejemplo de Nuestro Salvador Jesucristo, anunciando la Buena Nueva a
los pobres. Tenía entonces 36 años. Su vida se convirtió en una
misión continua y en un servicio a los más abandonados. La
Congregación fue aprobada por Benedicto XIV el 25 de febrero de
1749.
Los Misioneros redentoristas continúan el carisma de Alfonso en la
Iglesia y en la sociedad. "Los redentoristas son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido.
No presumen de sí y practican la oración constante. Como hombres
apostólicos e hijos genuinos de san Alfonso, siguen gozosamente a
Cristo Salvador, participan de su misterio y lo anuncian con la
sencillez evangélica de su vida y de su palabra, y por la abnegación
de sí mismos se mantienen disponibles para todo lo arduo a fin de
llevar a todos la redención copiosa de Cristo" (Constituciones
redentoristas n. 20).
Los Redentoristas viven en comunidades misioneras, siempre se
muestran acogedores y entregados a la oración como Maria de
Nazareth. A través de misiones, de retiros, del ministerio
parroquial, del apostolado ecuménico, del ministerio de la
reconciliación y con la enseñanza de la teología moral, proclaman el
amor de Dios nuestro Padre que, en Jesús, "ha vivido entre nosotros"
para convertirse en profunda misericordia y en Palabra de Vida que
nutre el corazón humano y da sentido a la vida a fin de que se viva
en la máxima libertad y en solidaridad con los demás. Y así como
Alfonso, también los Redentoristas practican una clara opción por
los pobres, afirmando su dignidad y su grandeza ante Dios,
convencidos de que la Buena Nueva del Señor se dirige a ellos de
modo especial. Hoy, los Redentoristas son alrededor de 5.500;
trabajan en 77 países de los cinco continentes, ayudados por muchos
hombres y mujeres que colaboran en su misión; todos juntos forman la
gran Familia redentorista. "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro" es
el icono misionero de la Congregación.
Además de san Alfonso, han sido canonizados otros tres
Redentoristas: san Gerardo Majella, san Clemente Hofbauer y san Juan
Neumann. Otros nueve Redentoristas han sido beatificados: Gennaro
Sarnelli, Pedro Donders, Kaspar Stanggassinger, Francis X. Seelos,
Dominick Methodius Trcka, Vasil Velychkovskyj, Nicolás Charnetskyj,
Zenon Kovalyk e Ivan Ziatyk.
Lo hemos tomado de
CSsR.Com |
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