LAS
LECTURAS DE HOY
Monición
de entrada:
Nuestras comunidades
cristianas están formadas en su mayoría por mujeres y hombres
empobrecidos. Hoy la Palabra nos dirá, una vez más, que los humildes y
los pobres son los preferidos del corazón de Dios. Él quiere realizar
con nosotros un proyecto de vida y de salvación, donde aprendamos a
compartir como hermanos todo lo que Él nos ha dado. Por eso, en esta
celebración le damos gracias y le pedimos fuerzas para ser fieles a la
misión que Él nos ha encomendado.
Primera
lectura
Sofonías 2, 3;12-13 (Dejaré en medio
de ti un pueblo pobre y humilde)
Sofonías es un profeta
que realiza su misión evangelizadora en el reino de Judá, en tiempos del
rey Josías (640-609). Hace oír su voz profética hacia el año 630,
después de cerca de 60 años que no se oía la voz de los profetas, pues
el gran Isaías había terminado su misión hacia el 690 a.C (antes de
Cristo). En la siguiente lectura Sofonías invita a los pobres del país a
buscar a Yavé, porque Él es el refugio y el defensor de los débiles e
indefensos.
Segunda lectura 1
Cor. 1,26-31 (Dios ha escogido lo débil del mundo)
Corinto era una gran
ciudad griega en donde había muchos sabios, filósofos y gente importante
a los ojos del mundo. Sin embargo, los que formaban la comunidad
cristiana de Corinto eran gente sencilla y humilde. Pablo declara que
precisamente este es el tipo de persona escogida por Dios para ser los
primeros destinatarios y los protagonistas de su mensaje de salvación.
Tercera lectura Mt.
5,1-12 (Dichosos los pobres en el espíritu)
El evangelista Mateo nos presenta las bienaventuranzas como el programa
de vida de todo seguidor de Jesús. Estas se presentan como las
condiciones fundamentales que debe vivir el discípulo para envolverse en
el Proyecto de Dios.
Quien quiera vivir de acuerdo al
programa que nos presenta Jesús tendrá dificultades y problemas, pero
tendrá también la fuerza de Dios y la alegría de vivir de acuerdo a su
Palabra salvadora. Puestos de pie, entonamos el Aleluya y escuchamos la
Buena Nueva.
Oración Universal:
A cada invocación, ustedes responderán: “Gracias, Padre, por llamarnos
dichosos”
1.
Por toda
la Iglesia de Jesús para que asuma con valentía y decisión la opción
preferencial por los pobres. Roguemos al Señor.
2.
Por
todos los pobres que se han convertido en discípulos de Jesús para que
puedan vivir alegres en medio de sus luchas y dificultades. Roguemos
al Señor.
3.
Por los
pobres que se aprovechan y oprimen a sus hermanos más pobres, para que
cambien de actitud y busquen los caminos del Dios solidario. Roguemos
al Señor.
4.
Por
todas aquellas personas que luchan por la causa de la justicia para que
no se desanimen y continúen realizando su trabajo en medio de las
dificultades.
Exhortación
Final
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 120)
Gracias,
Señor, porque proclamándolos dichosos,
asignas el
reino de Dios y devuelves la dignidad y la esperanza
a todos los
que el mundo tiene por últimos e infelices:
los pobres y
los humildes, los que lloran y los que sufren,
los que
tienen hambre y sed inagotables de fidelidad a Dios,
los
misericordiosos que saben perdonar a quienes les ofenden,
los que
proceden con un corazón limpio, noble y sincero,
los que
fomentan la paz en torno y desechan la violencia,
los que son
perseguidos por servir a Dios y al evangelio.
Tú fuiste,
Señor Jesús, el primero en realizar tal programa.
Tú eres
nuestro ejemplo y nuestra fuerza. ¡Bendito seas, Señor!
Amén.
El día 6 de febrero. Miércoles
de Ceniza, inicia la Cuaresma
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Exhortación final:
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(Tomado de
B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p.
117)
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