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El
Municipio de Paraíso, está ubicado entre los distintos
puntos cardinales: al Norte Municipio de Cienaga, al Sur
Municipio de Enriquillo, al Este Mar Caribe y al Oeste
Municipio de Polo, en la Provincia de Barahona.
Cuenta con una población de 18,000
habitantes aproximadamente, con unos 9,200 en la zona urbana
y 7,800 en la zona rural. Su principal medio de producción
es la agricultura, destacándola, más el cultivo de yautía,
ñame y café en sus zonas rurales.
Tiene bosques nublados en la parte muy
alta y bosques húmedos y de transición en las partes media y
baja. Con una precipitación anual de 1,700 a 2,300
milímetros; los meses que más llueve son: abril, mayo,
junio, septiembre y octubre.
El Municipio de Paraíso dentro de sus
Comunidades rurales están: La Malanga, Punta Alegre, Los
Patos, San Rafael, Los Blancos y Las Merceditas que son las
Comunidades beneficiarias del proyecto que su estado de
pobreza es muy pobre; los habitantes de dichas Comunidades
trabajan la agricultura para la subsistencia y muy pocos
producen para comercialización.
Las prácticas agrícolas son de
agricultura migratoria, con sistemas de tala, tumba y quema,
lo que ha causado grandes daños a los suelos y al Medio
Ambiente; Estas comunidades se encuentran en cuencas
hidrográficas y suelos con pendientes pronunciadas.
Los ingresos familiares producto de las
actividades agrícola, se han visto disminuir con la baja
producción y los altos precios en los insumos agrícolas,
ingresos estos que se encuentran entre los US$70 y
US$72 dólares mensuales, la Región Enriquillo está en un
límite de pobreza de 79.9%, la Provincia de Barahona 83.2%,
y el Municipio de Paraíso 83% y un 41.6% en la indigencia.
Cabe destacar que se encuentran algunas
infraestructuras comunitarias y servicios, tales como:
Clínicas Rurales, Escuelas, centros comunitarios, y además
servicios como: Agua, energía eléctrica, entre otros.
Las viviendas en estas comunidades la
mayoría son de madera techadas de cana y zinc con piso de
tierra.
La violación de los derechos humanos,
expresada en el impedimento al libre tránsito, la
discriminación racial, la falta de documentación, el acoso
permanente, la privación de su libertad, las deportaciones
periódicas, el permanente chequeo, la requisa de vehículos,
se convierten en un factor de intranquilidad que alteran la
convivencia pacífica las familias de origen haitiano que
viven en las comunidades de intervención.
Existen niveles de coordinación
estables entre las diversas instituciones locales y
regionales, gubernamentales y Ongs con la Fundación para
el Desarrollo y la Protección de la Cuenca del Río
Nizaito, factor positivo para la implementación y
desarrollo del proyecto. |