|
La Congregación del Santísimo Redentor, fundada en
año 1732, por San Alfonso María de Ligorio, es un instituto
religioso misionero... cuyo fin es seguir el ejemplo de Jesucristo
Salvador en la predicación de la Palabra de Dios a los pobres, como
Él dijo de sí mismo: "Me envió a anunciar la Buena Nueva a los
pobres" (Lc 14, 18). “Los redentoristas son apóstoles de fe
robusta, de esperanza alegre, de ardiente caridad y celo encendido. No presumen de sí y practican la oración
constante. Como hombres apostólicos e
hijos genuinos de San Alfonso, siguen gozosamente a Cristo Salvador,
participan de su misterio y lo anuncian con la sencillez evangélica de su
vida y de su palabra. Con plena disponibilidad
para todo lo arduo, como fruto de la abnegación de sí mismos, viven
preocupados por llevar a los hombres y mujeres la redención abundante de
Cristo”. (Const # 20).
Lo que nos caracteriza es el dinamismo
con que hacemos frente a las urgencias pastorales mediante el anuncio de la
Buena Nueva a los más necesitados, especialmente los pobres. Los hombres y mujeres más abandonados, a
quienes los Redentoristas, dan la preferencia en el anuncio del Evangelio,
son aquellos que participan con menos abundancia de la divina misericordia
que nos salva en Cristo Jesús.
|
|
Predicadores de la redención
abundante, los Redentoristas proclamamos el amor de Dios Padre que nos amó
primero y que vivifica por su Divino Espíritu a cuantos creen en Él. Esta redención abundante transforma al ser
humano en todos los aspectos de su vida.
Los 5,600 redentoristas que servimos en los cinco
continentes (77 países del mundo), somos una fuerza dinámica en la
misión evangelizadora de la Iglesia. Fieles al carisma
alfonsiano, los redentoristas nos hacemos presentes allí donde la
Iglesia más nos necesita. una vez cumplimos con encomienda de
la iglesia local (diócesis), estamos disponibles para movernos a
otras áreas de mayor urgencia pastoral. Esto explica por qué
los redentoristas hemos culminado y estamos por culminar nuestra
presencia en algunas comunidades, tanto en
Puerto Rico como en
República Dominicana,
donde hemos trabajado con esmero y eficacia, para irnos a otras
obras misioneras en otros lugares, por ejemplo la
Estación
Misionera en Guayama. |