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Sagrado Corazón de Jesús en ti confío |
Yo sigo amando a todos y nunca pierdo
la esperanza. Diles lo mucho que os quiero a todos. |
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Con
motivo del año de la Eucaristía
En la fría y nebulosa tarde del 9 de enero, Obispo, sacerdotes y
fieles salimos procesionalmente desde el Seminario de Astorga
hasta la Catedral, acogedora y con agradable temperatura física
y espiritual, para inaugurar, a nivel diocesano, el Año de la
Eucaristía. La homilía de Don Camilo ha sido toda una catequesis
programática. Después de recorrer los fundamentos bíblicos de la
Eucaristía nos invitó a pasar de una fe teórica a una fe
auténtica, sentida y vivida, de manera que la presencia de
Jesucristo sea fuente y cumbre de nuestra vida cristiana. En
consecuencia hemos de vivir el domingo, participando en la misa,
viviendo la unidad, la comunión y la caridad cristiana; pero sin
olvidar el culto y adoración fuera de la misa. Ciertamente
Cristo permanece con nosotros, en el sagrario de nuestros
templos. Cuando entramos en el templo hemos de tener en cuenta
esta presencia. Podemos hablar, dialogar con él, con la
seguridad de que nos escucha. ¿Será entonces posible escuchar
sus respuestas? Pienso que sí, y por eso me he atrevido a hacer
esta entrevista.
- Señor, ¿qué te parece este año dedicado a la Eucaristía?
Imagínate, si yo he decidido quedarme con ustedes para que me
puedan tener tan cerca, todo lo que hagn para que la gente tome
conciencia de ello y descubra mi presencia, es muy de agradecer.
Ya me gustaría que a lo largo de este año, muchas personas se
enteraran de lo mucho que les quiero y descubrieran mi cercanía.
- ¿Cómo se te ocurrió, Señor, la idea de quedarte con
nosotros en el pan y en el vino?
En la Última Cena ya sabía que me quedaba poco tiempo de estar
en este mundo. Yo era consciente de la importancia que tiene un
banquete cuando alguien está reunido con sus amigos. Es una
manera de celebrar la amistad. Y por eso me pareció que esa cena
podría repetirse muchas veces, haciéndome presente en ella.
Puesto que horas más tarde iba a entregar mi vida al Padre,
derramando mi sangre, de alguna manera quise anticiparme,
entregando mi cuerpo y sangre y haciendo posible que esto se
repitiera a lo largo de los siglos.
- Pero, ¿por qué en el pan y en el vino?
Verás. Hubo en tiempos de mi antepasado Abraham un rey y
sacerdote que ofreció a Dios pan y vino como señal de acción de
gracias... Son dos elementos muy nobles. El pan es el símbolo
por excelencia del alimento, también del trabajo y del esfuerzo
humano. Recuerda aquello de ganarse el pan. El vino, bebido con
moderación, alegra el corazón del hombre. Recuerda que mi primer
milagro fue convertir el agua en vino en una boda. Son elementos
muy significativos que están al alcance de todo el mundo, que no
pueden faltar en ningún banquete. Antes de anunciar que mi carne
es verdadera comida y mi sangre verdadero bebida, sabiendo que
algunos se escandalizarían, quise demostrar que no era algo
imposible, dando de comer a una multitud con unos pocos panes y
peces. Mi deseo es ser para ustedes alimento y motivo de gozo,
unirme a ustedes, haciéndome carne de su carne, estando tan al
alcance como lo puede estar para todo el mundo el pan y el vino.
- ¿Qué opinas de los que no van a Misa?
Yo no puedo obligar a nadie a asistir, pero siento que muchos no
comprendan mi invitación. Si tu invitas a alguien de corazón a
un banquete, por ejemplo a una boda, te duele que desprecien la
invitación. Yo los sigo queriendo igual, pero precisamente por
eso me duele más que no se acerquen a mi. Es normal que me
alegre cuando veo que la gente asiste a la Eucaristía. Pero
aprovecho para decirte que también me entristece que muchos de
los que asisten no se acerquen a recibirme, o que otros lo hagan
sin dirigirme una sola palabra, sin caer en la cuenta de que yo
estoy dentro de ellos. Me consuela saber que están físicamente
muy cerca, pero noto que a veces su corazón está muy lejos.
También observo que miran mucho para el reloj, con ganas de que
todo acabe pronto.
- En las Iglesias hay cada día menos jóvenes, ¿Qué piensas de
esta ausencia?
Vamos a ver, el mundo es muy grande y aunque en muchas de sus
parroquias es cierto que son pocos los jóvenes y niños que
participan en la Eucaristía, también hay lugares en que niños y
jóvenes participan con entusiasmo. Yo llevo a todos en mi
corazón. Entiendo que con frecuencia su obsesión por divertirse
les hace no tener tiempo para otras cosas. También sus padres
sufren cuando sus hijos tardan en llegar a casa. Yo no pueblo
obligar a nadie a que me visite, pero sí puedo decir que no me
canso de esperarlos.
- ¿Cómo te sientes en cada pueblo donde habitas?
Me siento como un vecino más. Antes los templos solían estar
abiertos y siempre venía gente a visitarme. Ahora muchos están
cerrados para evitar robos. Cuando pasa la gente por la calle
los muros no son obstáculo para que yo los pueda contemplar. Hay
quien no pasa de largo y se da cuenta que yo estoy dentro,
haciendo un acto de fe y amor. Siempre hay gente sentada o de
rodillas frente a mi, en muchos sagrarios del mundo. Otros
ignoran que estoy siempre dispuesto a recibirlos y escucharlos.
Seguro que tendrían muchas cosas que contarme o pedirme. Cuántos
darían lo que fuera por tener una entrevista con mi vicario, el
Papa, pues a mi me tienen siempre a mano, sin necesidad de pedir
audiencia...
- ¿Qué opina de las primeras comuniones?
Se ha hecho famosa mi frase “dejen que los niños se acerquen a
mi”, y eso es lo que ocurre cuando un niño hace la primera
comunión. Soy consciente de la ilusión con que muchos me
reciben, aunque algunos me olvidan al día siguiente. También se
que los niños no tienen la culpa de que sus padres no les animen
con la palabra y el ejemplo. Se muy bien lo que sufren los
sacerdotes por todo esto. Algún día, cuando me vean cara a cara
se darán cuenta como Pablo o como Agustín de lo ciegos que
estaban y de cómo no se habrían dado cuenta de mi amor... Yo
sigo amando a todos y nunca pierdo la esperanza. Diles lo mucho
que os quiero a todos.
Gracias, Señor. Procuraré que lean la entrevista, pero no te
canses de enviarnos tu Espíritu para que nos ayude a descubrirte
mejor.
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