El pasado 14 de enero de 2007 en la
Congregación del Santísimo Redentor de la provincia de San
Juan, se celebró una doble fiesta. La primera era la fiesta
del Beato Pedro Donders y la segunda los primeros votos
religiosos de Welington Galbá y Elizardo Familia en la ciudad
de San Juan de la Maguana de República Dominicana,
específicamente en la Parroquia Espíritu Santo.
Ese día llenó de emoción y alegría a los
más allegados de estos dos jóvenes en su unión profesa con
Dios y con la congregación. Dentro de un ambiente familiar,
religioso y amistoso celebramos la misa. La misma fue
celebrada por nuestro provincial P. Manuel Rodríguez y los
visitadores del consejo general de Roma, Raymond y Athanase.
También nuestros cohermanos sacerdotes y otros religiosos de
la provincia. El acompañamiento musical estuvo a cargo del
coro de EMIJURE.
Ya comenzada la misa, los aires de entrega,
reflexión y vocación tomaron el aroma de una nueva vida, para
Welington y Elizardo. Junto a sus padres de nuestros profesos
en primera fila contenían una mirada de confianza y firmeza,
la cual contagiaba la seguridad de la vivencia actual y futura
de ofrecimiento total a la abúndate redención. Mientras sus
respectivas madres portaban el hábito, signo del ofrecimiento
de sus hijos a la misión de llevar la Buena nueva A los pobres
y mas abandonados, de una manera diferente, una consolidación
de sus vidas al Plan de Dios.
Los momentos más significativos de esta
ceremonia, los vivimos en comunión cuando frente a todos, los
profesos de rodillas comunicaban sus donaciones a la vida
religiosa ante Dios y ante los presentes. Fue una experiencia
impresionante y espiritual, presenciar la bendición de los
hábitos. Mas el cambio de vida representado en el instante en
que nuestros hermanos colocaron los mismos.
Después de la celebración espiritual, ya
saben como caribeños nos esperaba el compartir festivos de esa
alegría que comparte toda una comunidad y familia redentorista
con nuestros nuevos religiosos Welington y Elizardo.
Esta celebración de primeros votos, nos
propone a todos los jóvenes a que reflexionemos y a
visualicemos nuestras vidas en una vocación consagrada. Pues
este testimonio de Welington y Elizardo nos comunican la
llamada de Dios y que vale la pena el proyecto de vivir para
repartir y compartir el pan vivo que es Jesús dentro de la
vida religiosa. Por tanto, ellos son los atrevidos en Cristo a
vivir una vida diferente. En nosotros queda tomar conciencia y
evaluar nuestras opciones, para saber que el camino de Dios es
la mejor decisión. Joven, Pruébalo y verás el cambio, si no
pregúntale a los que en su vida han levantado su mano y han
dicho con Welington y Elizardo, heme aquí Señor, envíame a mi,
quiero hacer tu voluntad donde quiera que esté y sea mi
misión.
Felicidades hermanos, que el Redentor los
colme de bendiciones para que sea una virtud la perseverancia
de su nuevo estilo de vida. Estamos contentos por su opción y
orgullosos por que representan la nueva generación
redentorista, que vive para transmitir la abundante redención
de Cristo al pobre y abandonado. Que la Virgen del Perpetuo
socorro interceda por ustedes siempre.