CIUDAD DEL VATICANO .- El papa Benedicto XVI hizo hoy,
martes, un llamamiento a los medios de comunicación para que
apoyen el matrimonio, la vida familiar y la educación, y les
recordó que tienen que ser valientes y responsables.
Con motivo de la Jornada mundial de las comunicaciones
sociales, Benedicto XVI reflexionó, en un mensaje escrito,
sobre la idea de los medios como una red que facilita la
comunicación, la comunión y la cooperación.
El matrimonio y la vida familiar están relacionados con "el
fundamento de cada cultura y sociedad", de ahí la necesidad
que los medios de comunicación los apoyen.
Además, las industrias de comunicación social y
entretenimiento "pueden ayudar en la difícil pero altamente
satisfactoria vocación de educar a la niñez, con la
presentación de modelos edificantes de vida y amor humanos",
considera en su mensaje.
Que los medios transmitan a los jóvenes mensajes que "degradan"
el amor y "socavan los intereses de la familia" es para el
Papa "destructivo" y "descorazonador".
Por ello, hay que huir de "toda tentación de manipular,
especialmente a los jóvenes" a través de los medios de
comunicación, de los que hay que hacer un uso responsable y
crítico, fomentando su "deseo de formar y servir", de manera
que protejan el "tejido de la sociedad civil".
Los avances tecnológicos permiten la comunicación instantánea
y directa, lo que supone "un potencial enorme para servir al
bien común y constituye un patrimonio a salvaguardar y
promover".
Sin embargo, la inmediatez de la comunicación "no se traduce
necesariamente en la construcción de la cooperación y la
comunión en la sociedad", advierte Joseph Ratzinger en su
mensaje.
"La comunicación auténtica demanda valor y decisiones
radicales". escribe el Papa, además de "la determinación" de
los que trabajan en los medios "para no debilitarse bajo el
peso de tanta información ni para conformarse con verdades
parciales o provisionales".
Los medios de comunicación tienen que ser responsables, "protagonistas
de la verdad y promotores de la paz que ella conlleva, lo que
representa numerosos desafíos".
Aunque la comunicación facilita el intercambio de información
e ideas entre grupos, el Papa considera que alguna tendencias
"engendran una forma de monocultura", "reducen la sutileza del
pensamiento complejo y desestima la especificidad de prácticas
culturales y la particularidad de la creencia religiosa".
Ese tipo de "distorsiones" se producen cuando la industria de
la comunicación "se reduce al servicio de sí misma" o funciona
sólo guiada por el lucro, "perdiendo el sentido de
responsabilidad hacia el bien común".
Para huir de este problema, Benedicto XVI recomienda que se
fomente la información "precisa" de los hechos, su explicación
"completa" y la presentación "justa" de diversos puntos de
vista.
El Papa, recordando el pensamiento de Juan Pablo II, escribe
que para motivar una presencia constructiva y positiva de los
medios en la sociedad es necesaria la formación, la
participación y el diálogo.
Un esfuerzo para promover esos tres conceptos ayudará a los
medios "a desarrollarse sólidamente como una red de
comunicación, comunión y cooperación", que ayude a todos a ser
"más responsables y abiertos", especialmente con los más
débiles de la sociedad.
Para el Papa, los medios deben aprovechar las Oportunidades
que les brindan la promoción del diálogo, el intercambio de
conocimientos, la expresión de solidaridad y los vínculos de
paz, para apoyar la construcción "de la civilización del amor
que toda persona anhela".
Cortesía de
El Caribe CDN