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“El amor paternal de Dios pide del hombre
una respuesta |
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Él es todo amor para con nosotros |
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Nuestra elección siempre debe ser Cristo
Jesús |
En esta
reflexión quiero solo detallar algunos puntos de esta
parábola, que me parecen interesantes y que vinieron a mi
mente como parte de la lectura del libro, El Padre del hijo
prodigo. No quise reescribir lo que leí sino que fui
haciendo mi propia reflexión, no comentare todo el libro pero
si los puntos que mas me llamaron la atención.
El hijo
pródigo sale de su casa porque se sentía prisionero en su
propia casa, sentía como si no pudiese superarse dentro de esa
4 paredes o como si no pudiera gozar de ciertas cosas, que en
el mundo si las encontraría, él veía en su casa como el
impedimento para ser libre de gozar su vida a plenitud.
Es aquí
donde este pide a su padre la parte de la herencia que le
tocaba y se marcha de su casa, aquí quizás podemos llegar a la
conclusión de que el hijo prodigo no le tenia mucho cariño a
su padre, porque si le estaba pidiendo la herencia era porque
quizás lo quería ver muerto, ya que como saben para uno exigir
su parte es porque la persona a muerto, además otro dato es
que le faltaba ponerle valor a todo lo que tenia porque quizás
no estaba conciente de todo lo que tenia comparado con otras
personas.
El Padre no
se resistió y le dio su parte, me imagino que con dolor en el
alma, pero decidió como padre respetar su espacio aunque
quizás no lo merecía. Entonces luego de cobrar la parte de la
herencia sale el hijo prodigo en busca de diversión, en busca
de todo aquello que no había conseguido en su casa, ya que
este vivía en el campo y quizás solo lo que hacia era trabajar
y vivir en el silencio de su entorno, quizás cansado de todo
eso y por miedo al silencio, decide irse, pero esto no le
durara mucho, porque llegara el momento de soledad, de
necesidad, de quietud y es ahí donde reflexionara de todo lo
hecho.
Precisamente
ese momento le ha llegado, cuando este malgasto todo su dinero
en placeres y bienes que no le sirvieron de nada. Viéndose en
necesidad, busca la manera de cómo sobrevivir y consigue
trabajo cuidado cerdos, algo que quizás era muy bajo para él,
ya que cuando estaba en su casa tenia de todo, pero esto lo
hace reflexionar. A caído tan bajo, teniendo un hogar, una
familia, una finca llena de animales y frutos, ahora por eso
se encuentra pagando el precio de su decisión de irse de su
casa, esta viviendo entre cerdos, entre la porqueriza. Este
trabajo de cuidar cerdos le trajo mucho sufrimiento hasta el
punto de querer comer de las algarrobas que comían los
cerdos, pero ni esto le era permitido. Entonces le llego el
hambre y el tiempo de reflexionar en su hogar y en como los
jornaleros de su padre tenían en estos momentos mas que él, ya
que tenían comida, sin embargo el hijo prodigo pasaba hambre
por su mala decisión.
Es ahora,
entre la necesidad y el hambre que decide regresar a su hogar,
a donde su padre, sabiendo que lo que había hecho de abandonar
su casa y de malgastar el dinero estaba mal y que tendría que
pedir perdón por eso. Pero él estaba muy conciente de eso, por
eso estaba dispuesto a pedir perdón y estaba hasta dispuesto a
que su padre lo tratara como un jornalero, ya que no se sentía
digno de llamarse hijo, todo esto como castigo de su pecado.
Cuando iba
de camino y casi llegando, el padre logro verlo a lo lejos y
corre a su encuentro lleno de alegría porque pensaba que no
volvería a ver a su hijo menor. Como todo padre, un hijo por
mas errores que haya cometido siempre esta dispuesto a
perdonarlo y acogerlo. Ese es el misterio del amor que tiene
un padre o una madre por sus hijos. El hijo arrepentido pide
perdón, se humilla ante su padre, pero el padre no pensó en el
pasado, solo pensaba en la alegría que sentía al ver a su
hijo menor con vida y de vuelta en su hogar. El padre de tanta
alegría le prepara una fiesta a su hijo, como muestra de lo
admirado y orgulloso que se sentía de el aunque haya cometido
un error. Me imagino que durante el tiempo que el hijo prodigo
estaba ausente de su casa, el padre solo rezaba para que Dios
cuidara a su hijo, quizás porque temía por u vida, ya que no
sabia a donde iría su hijo.
Es ahora
donde el otro hijo hace presencia, al escuchar el bullicio,
pregunta que esta pasando. A lo que le pregunta y le comentan
sobre el regreso de su hermano menor. Al enterarse sintió un
poco de ira por la fiesta que su padre le hacia a su hermano
que había gastado todo en cosas del mundo, esto le hizo tomar
la decisión de no entrar a la fiesta, ya que no compartía con
su padre la alegría de la llegada de aquel hermano. Al ver el
Padre la ausencia de su hijo mayor salio a buscarlo, el hijo
mayor se niega a entrar ya que no entendía como podía hacerle
una fiesta a un hijo que fue infiel, que malgasto todo su
dinero en prostitutas, mientras que él siempre estuvo
trabajando y nunca le fue infiel, siempre lo respeto y
obedeció. El Padre para tranquilizarlo le dice que, al
siempre estar a su lado por eso todo lo suyo también le
pertenece, con esto le dejo dicho que la fiesta era por el
motivo que había recuperado a un hijo que daba por muerto, eso
para él fue de mucha alegría.
Esta
parábola me llama mucho la atención, porque me recuerda que en
algún momento de nuestras vidas fuimos hijos pródigos. Quizás
no como en la parábola pero lo que quiero decir es que muchos
nos alejamos de los caminos de Dios en cierto momento de
nuestra vida, disfrutamos de la supuesta buena vida que nos
ofrece el mundo, pero cuando nos vemos atrapados en nuestro
pecado, en la necesidad, ahí regresamos a la casa del Padre.
Aquí hay que
señalar varias cosas entre ellas, la libertad que el hijo
prodigo quería, Dios como nuestro Padre nos ama y nos deja ser
libre, de ahí viene la cuestión del libre albedrío, eso sí el
siempre busca el bien para cada uno de nosotros y busca la
manera de que nosotros no retiremos nuestra mirada de la cosas
buenas que él nos brinda.
Dios tiene
todas las características que nosotros deberíamos tener,
aunque en todo caso Dios es perfecto y nosotros no, pero hay
cualidades que hay que admirar y tratar de imitar. Como la
fidelidad, él siempre es fiel, pero nosotros en cambio no
porque somos pecadores, y esto se considera infidelidad hacia
Dios. Él es todo amor para con nosotros, sin embargo
nosotros a veces, no lo amamos cuando ofendemos a nuestro
prójimo. Dios siempre perdona, sin embargo a nosotros nos
cuesta perdonar a nuestro hermano. Puedo seguir mencionando
cualidades y no terminaría pero lo que en verdad quiero
resaltar es que Dios a pesar de nuestra infidelidad siempre
nos espera con los brazos abiertos, se alegra y hace fiesta
cuando uno de sus hijos regresa a sus brazos luego de estar
perdido.
Estas
palabras las tome del libro de donde me inspire para hacer
esta reflexión se llama “El Padre del hijo prodigo”, de
José Maria Cabodevilla, el decía: “El amor paternal de
Dios pide del hombre una respuesta de amor, y esta tiene que
ser una respuesta libre porque sino, no es amor”.
Somos libres en la medida en que controlamos nuestros impulsos
y nuestros pensamientos, somos libres cuando no imitamos lo
que otros hacen, es decir si somos auténticos, somos libres
cuando no somos esclavos del pecado. Nuestra elección siempre
debe ser Cristo Jesús que fue aquel que nos llevara a la casa
del Padre.
No pretendo escribir un libro, es solo una reflexión, por eso
lo dejare ahí, pero hay muchos mas argumentos de los que se
pueden hablar, les vuelvo a repetir que mi propósito era
recordarles el amor incondicional que un Padre tiene, en este
caso Dios como nuestro Padre que nos da amor, y espera que de
la misma manera podamos responderle a ese amor infinito que él
nos da. |