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La
Corona de Adviento es un signo que expresa la alegría del tiempo de
preparación a la Navidad.
Desde hace tiempo, es una tradición para los cristianos el elaborar una
Corona de Adviento como símbolo de la esperanza de que la luz y la vida
triunfarán sobre las tinieblas y la muerte, por que el hijo de Dios se ha
hecho hombre por nosotros, y con su muerte nos ha dado la verdadera vida.
Se inicia el cuarto domingo antes de Navidad, y sus cuatro velas, una por
cada domingo de Adviento, representan los 4000 años que la humanidad espero
al Redentor.
Su forma tiene un significado
· Tiene como base un círculo; esto significa que Dios es eterno, puesto que
no tiene principio ni fin.
· El círculo se forma con follaje verde; el verde significa que Cristo está
vivo entre nosotros, además significa esperanza pues Él trae la salvación,
nos recuerda la vida de gracia y el crecimiento espiritual.
Las velas
· Sobre el círculo de follaje se colocan tres velas moradas; éstas nos
recuerdan el deseo de ser mejores y perfeccionarnos cada día. Se encienden
los primeros tres domingos de Adviento.
· Además hay una vela rosa, que simboliza la alegría del nacimiento de Jesús
que ya está muy cerca. Se enciende el domingo más cercano a la Navidad.
· También hay una vela blanca que se coloca en el centro y representa la
pureza de José y de María y simboliza a Cristo como el centro de todo lo que
existe.
En un momento en que la familia esté reunida, se bendice la corona durante
el primer domingo y se reza la oración correspondiente, tal como se indica
más adelante. Cada domingo subsiguiente se encenderá otra vela, hasta llegar
a la Noche de Navidad.
Primer domingo de Adviento
Sentados alrededor de la mesa, con la corona de Adviento al centro, el papá
bendice la corona:
Papá: Padre, hoy comenzamos a prepararnos para celebrar el día del
nacimiento de tu Hijo Jesús. Te pedimos que bendigas esta corona y que nos
concedas abundantes gracias a quienes la forman con sus oraciones y
sacrificios. Que este año sea para nosotros un regalo para buscar la corona
que nos espera en el cielo. Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Mamá: Comenzamos hoy el tiempo de preparación para una nueva vida, el
nacimiento de Jesús. Este Adviento bien vivido nos hará tener una feliz
Navidad.
Algún hijo(a): (Enciende la primera vela morada).
Otro hijo(a): Señor, despierta en nosotros el deseo de prepararnos a
la venida de Cristo con la práctica de las buenas obras, para que colocados
un día a tu derecha, merezcamos poseer el Reino Celestial, por Cristo Nuesto
Señor. Amén.
Segundo domingo de Adviento
Papá: Preparamos el camino del Señor. Señor, que no seamos fríos e
indiferentes con nuestros hermanos y amigos. Que nos demos tiempo de
escuchar a nuestros hijos. Que como hijos obedezcamos a nuestros padres. Que
con los pobres seamos generosos. Señor, danos un corazón disponible para
servirte mejor en nuestros hermanos.
Hijo(a): Que el Señor nos ayude a aumentar el amor con todos nuestros
hermanos para que nos encontremos unidos cuando venga Nuestro Señor
Jesucristo.
Hijo(a): (Enciende la segunda vela morada, además de la primera).
Mamá: Oremos: Señor, que en tu nombre hagamos el bien a todos.
Tercer domingo de Adviento
Papá: Señor, haz resplandecer la esperanza de un porvenir en armonía.
Hijo(a): "Os exhorto a que vivan de una manera digna de la vocación a
la que han sido llamados, con toda humildad, mansedumbre y paciencia,
soportándose unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la paz."
Efesios 4, 1-3.
Hijo(a): (Enciende la tercera vela morada, además de la primera y
segunda).
Mamá: Oremos: Mira Señor a esta familia, que espera con fe el
nacimiento de tu Hijo, y concédele celebrar el gran misterio de nuestra
salvación con un corazón nuevo y una inmensa alegría, por Jesucristo,
Nuestro Señor. Amén.
Cuarto domingo de Adviento
Papá: Tú, Señor, hablaste al corazón de María y al humilde José. No
te dirigiste a los grandes del mundo. No hubo páginas en los periódicos que
dieran la noticia al mundo.
Hijo(a): Señor, que sepamos comprender y admirar el Sí de
María y así como Ella, sepamos aceptar tu voluntad, por Cristo Nuestro
Señor.
Hijo(a): (Enciende la vela rosa, además de las tres moradas).
Mamá: Oremos: Derrama tu gracia, Señor, sobre nosotros, que hemos
conocido por el anuncio del Ángel, la encarnación de tu Hijo, para que
lleguemos a la Gloria de la resurrección. Amén.
La Noche de Navidad
Papá: Hoy todo el mundo celebra con alegría el nacimiento de Jesús.
Hijo(a): Nosotros como familia cristiana, nos alegramos y celebramos
este acontecimiento.
Hijo(a): (Enciende la vela blanca en el centro, además de las otras).
Papá o Mamá: Adoremos a Jesús que ha bajado para compartir nuestra
vida.
Todos: El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
A continuación se adora al Niño, tomándolo en brazos y besándolo, y después
se coloca en el Nacimiento diciendo esta oración:
Papá o Mamá: Jesús, que fuiste niño como uno de nosotros, danos en
esta noche santa un alma de niño, para poder siempre ser alegres, confiados,
llenos de ternura y cariño para con todos los hombres, nuestros hermanos.
Tomado de
http://www.masalto.com |