Monición de
entrada
El temor a Dios que
debemos tener los cristianos no consiste en vivir llenos
de miedo, y angustia. Nuestro temor tiene que consistir
en cumplir el mandamiento del AMOR. El temor a Dios
tiene que ayudarnos a vivir para ser justos, colaborando
para que se haga posible un mundo más humano, sin
olvidar la compasión que nos enseñó Jesús.
Monición a la
primera lectura Romanos, 13,
8-10.
Hoy las palabras de
Pablo están inspiradas en los deberes que tienen que
cumplir los ciudadanos como son: pago de impuestos,
contribuciones, honor, respeto a todos, como una manera
de amar a los hermanos y hermanas. Pablo muestra
claramente su forma de pensar, no quiere que los
cristianos tengan deuda con nadie, excepto una, el amor
mutuo, esta deuda nunca la terminaremos de pagar. El que
ama al prójimo será siempre un óptimo ciudadano.
Salmo
del salmo 111, 1-2.4-5.9: Dichoso el que
se apiada y presta.
Monición al
Evangelio Lucas 14, 25-33
Para seguir a Jesús
y su proyecto del reino tenemos que estar dispuestos a
sacrificar todo lo que nos limita en nuestro caminar.
Sacrificar significa poner a Jesús y el reino por encima
de todo, sin olvidar nuestro compromiso con la sociedad
y nuestra familia. Cuando seamos capaces de renunciar a
todo lo que nos limita podremos llamarnos discípulos de
verdad.
Oración
Universal
-
Por el Papa, los
obispos, Sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas,
para que con su estilo de vida nos enseñen que es
posible renunciar a bienes que aparentemente nos hacen
bien y ser feliz. Roguemos al Señor.
-
Por nuestros
gobernantes, para que hagan buen uso de lo recolectado
en los impuestos, contribuciones, devolviéndolo en
beneficios del pueblo, implementando un buen sistema
de salud donde no haya necesidad de seguro medico de
las grandes compañías, haciendo reformas para tomar
medidas que ayuden a los estudiantes pobres con sus
estudios, los pobres, y los ancianos. Roguemos al
Señor.
-
Por un aumento de
hombres y mujeres en nuestra sociedad modelos de lo
que significa ser ciudadanos comprometidos. Roguemos
al Señor.
-
Por la vocación a la vida religiosa y sacerdotal.
Roguemos al Señor.