Monición de
entrada
Hoy día pocas
criaturas pueden vivir para alabar y bendecir al Señor,
la razón la encontramos en que están enfermas porque la
mano humana estás haciendo mal uso de todo lo que está
bajo el cielo. Como cristianos tenemos la
responsabilidad de cuidar con empeño a todas las
criaturas, también a los ríos y bosques.
Monición
a la primera lectura Daniel 2,
31-45.
Esta primera
lectura quiere resaltar que todo lo que proviene de Dios
comienza con lo más mínimo y desapercibido, no se impone
por la fuerza ni la violencia. Es importante centrar
nuestra atención en los pequeños signos en los que
continuamente el reino de Dios se está manifestando, sin
perder de vista que en las pequeñas experiencias de la
vida el Espíritu hará crecer y multiplicar los signos
del reino.
Salmo
de Daniel 3, 57-51: Ensalzadlo con
himnos por los siglos.
Monición al
Evangelio Lucas 21, 5-11.
Lucas, en el
evangelio de hoy, nos predice la destrucción del templo
y de Jerusalén, y en cambio nos habla de la venida del
Hijo del Hombre. Pero es importante aclarar que, según
la orientación que le da Lucas a este discurso, la
destrucción de Jerusalén no es exactamente un signo del
final de los tiempos. Lo importante es que los
discípulos se preparen para dar testimonio.
Oración
Universal
Por los
líderes religiosos de nuestra Iglesia, para que
fortalezcan con su discurso la fe y la esperanza del
pueblo. Roguemos al Señor.
Por un
aumento de vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal.
Roguemos al Señor.
Para que termine el mundo de desigualdades sociales, de
abuso de poder, de violencia, de corrupción, y surja un
mundo más justo y humano. Roguemos al Señor.