Los que siguen el
camino trazado por Dios, ofreciendo como sacrificio
vivir para alabar, bendecir, glorificar y amar a los
demás, experimentan la salvación que viene de Dios.
Celebramos hoy el día del culto a santa Cecilia, bajo
cuyo nombre fue construida en Roma una basílica el siglo
V, se
difundió ampliamente a causa del relato de su martirio,
en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la
mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el
martirio por amor a Cristo.
Monición
a la primera lectura 1
Macabeos 2, 15-29.
La primera lectura
de hoy nos presenta un acontecimiento muy significativo.
Nos presenta a Matatías, un campesino de familia
sacerdotal, hace una lectura de la realidad y constata
que su pueblo, nacido para la libertad, ha sido
esclavizado y saqueado. Su conciencia religiosa le dice
que no es posible seguir viviendo sin hacer algo por
cambiar tal situación. Los funcionarios del imperio
intentan comprar la conciencia de Matatías y de sus
hijos ofreciéndoles títulos y riquezas. En clara opción
por el Dios de los padres y del éxodo, rechazan la
oferta del imperio y organizan la resistencia armada
desde las montañas de Judá.
Salmo
del salmo 49, 1-2.5-6.14-15: Al que
sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
Monición al
Evangelio Lucas 19, 41-44:
Lamentación por Jerusalén.
Jesús,
como buen
judío, debió amar mucho a la Ciudad Santa, en el
evangelio de hoy Jesús llora y se lamenta por Jerusalén,
la razón de su actitud fue saber que allí estaban todos
los elementos necesarios para realizar el plan de Dios;
pero la realidad es que la ciudad se convirtió en
símbolo del rechazo a todo lo que tuviera que ver con la
voluntad divina, y esto le traerá la perdición.
Oración
Universal
Por los líderes de
nuestra Iglesia, para que se comprometan más y salgan en
defensa de los intereses de los pueblos pobres y
esclavizados por el sistema imperialista. Roguemos al
Señor.
Por los gobernantes
de nuestros pueblos para que, sobre todas las cosas,
permanezcan fieles a su pueblo en clara oposición a los
intereses económicos extranjeros, reconociendo estos
suelen ser explotadores. Roguemos al Señor.
Por un aumento a la
vocación de jóvenes dispuestos a defender su fe.
Roguemos al Señor.
Exhortación
final (Tomado del libro La
Palabra cada día, Comentario y oración, 3.a edición,
autor: Basilio Caballero Pág. 662)
Gracias, Padre,
porque en Jesús nos manifestaste
toda tu ternura y
tu cariño paternal hacia nosotros.
Tú mereces una
respuesta generosa del mismo signo;
pero, con
frecuencia, nosotros no te correspondemos,
como Jerusalén, que
no supo devolver el afecto recibido.
Hoy es el día de tu
visita, tiempo de misericordia.
Reúnenos, Señor,
como hijos tuyos a la sombra de tus alas
y convierte nuestro
corazón de piedra en otro de carne,
capaz de agradecer
el amor sin igual que nos muestras.
Para que no tengas
que llorar también sobre nosotros,
haz que nada ni
nadie nos aparte del amor de Cristo. Amén.