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Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan

XXXIII Semana del Tiempo Ordinario - Ciclo C

Jueves, 22 de noviembre de 2007
Autor: Máximo de los Santos Otaño, C.Ss.R.

  Fuente: www.scalando.com

Monición de entrada

Los que siguen el camino trazado por Dios,  ofreciendo como sacrificio vivir para alabar, bendecir, glorificar y amar a los demás, experimentan la salvación que viene de Dios. Celebramos hoy el día del culto a santa Cecilia, bajo cuyo nombre fue construida en Roma una basílica el siglo V, se difundió ampliamente a causa del relato de su martirio, en el que es ensalzada como ejemplo perfectísimo de la mujer cristiana, que abrazó la virginidad y sufrió el martirio por amor a Cristo.   

Monición a la primera lectura 1 Macabeos 2, 15-29.

La primera lectura de hoy nos presenta un acontecimiento muy significativo. Nos presenta a Matatías, un campesino de familia sacerdotal, hace una lectura de la realidad y constata que su pueblo, nacido para la libertad, ha sido esclavizado y saqueado. Su conciencia religiosa le dice que no es posible seguir viviendo sin hacer algo por cambiar tal situación. Los funcionarios del imperio intentan comprar la conciencia de Matatías y de sus hijos ofreciéndoles títulos y riquezas. En clara opción por el Dios de los padres y del éxodo, rechazan la oferta del imperio y organizan la resistencia armada desde las montañas de Judá.   

Salmo del salmo 49, 1-2.5-6.14-15: Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios. 

Monición al Evangelio Lucas 19, 41-44: Lamentación por Jerusalén.

Jesús, como buen judío, debió amar mucho a la Ciudad Santa, en el evangelio de hoy Jesús llora y se lamenta por Jerusalén, la razón de su actitud fue saber que allí estaban todos los elementos necesarios para realizar el plan de Dios; pero la realidad es que la ciudad se convirtió en símbolo del rechazo a todo lo que tuviera que ver con la voluntad divina, y esto le traerá la perdición.    

Oración Universal

Por los líderes de nuestra Iglesia, para que se comprometan más y salgan en defensa de los intereses de los pueblos pobres y esclavizados por el sistema imperialista. Roguemos al Señor.

Por los gobernantes de nuestros pueblos para que, sobre todas las cosas, permanezcan fieles a su pueblo en clara oposición a los intereses económicos extranjeros, reconociendo estos suelen ser explotadores. Roguemos al Señor. 

Por un aumento a la vocación de jóvenes dispuestos a defender su fe. Roguemos al Señor.

Exhortación final (Tomado del libro La Palabra cada día, Comentario y oración, 3.a edición,  autor: Basilio Caballero Pág. 662)

Gracias, Padre, porque en Jesús nos manifestaste

toda tu ternura y tu cariño paternal hacia nosotros.

Tú mereces una respuesta generosa del mismo signo;

pero, con frecuencia, nosotros no te correspondemos,

como Jerusalén, que no supo devolver el afecto recibido.

Hoy es el día de tu visita, tiempo de misericordia.

Reúnenos, Señor, como hijos tuyos a la sombra de tus alas

y convierte nuestro corazón de piedra en otro de carne,

capaz de agradecer el amor sin igual que nos muestras.

Para que no tengas que llorar también sobre nosotros,

haz que nada ni nadie nos aparte del amor de Cristo.      Amén.


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