Monición de
Entrada
Dispongámonos a
iniciar esta celebración pidiendo al Buen Dios que nos
ayude a amarnos más y así mejorar este mundo que a
nosotros nos ha tocado vivir y que nuestro estilo de
vida refleje nuestra preferencia por más pobres y
abandonados.
Monición
a la primera lectura I
Tesalonicenses 4, 9-11: Dios mismo le ha enseñando a
amarse los unos a los otros.
Continuamos
escuchando a san Pablo en su primera carta a los
tesalonicenses, hoy nos habla del amor fraterno, nos
hace una invitación: seguir progresando, mantener la
calma y a trabajar con nuestras propias manos, siguiendo
su propio ejempño.
Salmo
97: El Señor llega para regir los
pueblos con rectitud.
Monición al
Evangelio Mateo 25, 14-30: Has
sido fiel en lo poco, pasa al banquete de tu señor
Hoy concluimos la
lectura continuada de Mateo, con la parábola de los
talentos, dentro del discurso escatológico de Jesús. El
destinatario de la parábola es la comunidad cristiana.
Al igual que la anterior, las diez jóvenes, se nos urge
la actitud de alerta a la espera del Señor.
Oración
Universal
Por la Iglesia, por
el papa N. y los obispos, Roguemos al Señor.
Por nuestra patria,
por el rey y su gobierno, Roguemos al Señor.
Por los más
necesitados de la ayuda de todos, Roguemos al Señor.
Por nosotros que
queremos vivir según el Evangelio, Roguemos al Señor.
Exhortación
final
(Tomado del
libro La Palabra cada día, Comentario y oración, 3.a
edición, autor: Basilio Caballero 518)
Gracias, Señor Jesús, porque confiaste em nosotros
entregándonos los talentos y la responsabilidad del
reino.
Con la parábola de hoy nos abre los ojos
sobre nuestros pecados de omisión y mediocridad.
concédenos tener mucho amor para recibir más amor.
Acompáñanos, Señor, con tu Espíritu de creatividad
para que, haciendo redituar los talentos que nos diste
para el servicio del reino de Dios y de los hermanos,
merezcamos en tu venida escuchar de tus labios
las palabras dirigidas al servidor fiel y responsable:
Entra tú también en e gozo del banquete de tu Señor.