Monición de
Entrada
Celebramos hoy el
día de Santa Mónica, la madre de san Agustín. Mónica fue
un modelo de madres; alimentó su fe con la oración y la
embelleció con sus virtudes. A esta gran mujer-madre le
costó muchas lágrimas y oraciones la conversión de san
Agustín.
Monición
a la primera lectura 1
Tesalonicenses 1, 1-5, 8b-10: Abandonando los ídolos, se
volvieron a Dios, para vivir aguardando la vuelta de su
Hijo, a quien ha resucitado.
Este texto subraya
fundamentalmente la esperanza de la venida de Cristo a
final de los tiempos. Pablo está dando gracias a Dios
por el abandono de los ídolos por parte de los
tesalonicenses para adherirse así al Dios vivo y entrar
en la esperanza de la venida de su Hijo, Jesús, que nos
libra de la condena futura.
Salmo
149, 1-6.9: El Señor ama a su pueblo.
Monición al
Evangelio Mateo 23, 13-22: ¡Ay de
ustedes Guías ciegos!
Con este texto
comienzan las siete maldiciones de Jesús sobre escribas
y fariseos. Las maldiciones son las consecuencias de la
actitud de estos ante el reino de Dios. El común
denominador es la hipocresía.
Oración
Universal
Por el Papa, los
Obispos, los Sacerdotes, los Diáconos, los religiosos y
las religiosas, para que se empeñen en ser fieles a lo
que dicen con sus actitudes, oremos.
Por los
gobernantes, para que sean los primeros en vivir lo que
exigen al pueblo, oremos.
Por el pueblo de
Dios, para que se empeñe en hacer lo que está bien, sin
importar quien lo haya dicho, oremos.
Por el
fortalecimiento de familias cristianas saludables,
oremos.
Exhortación
final
(Tomado del libro La Palabra cada día, Comentario y
oración, 3.a edición, autor: Basilio Caballero 505)
Te bendecimos,
Padre, porque Jesús nos enseñó
a caminar con
sinceridad ante ti y los hermanos.
Reconocemos
humildemente que nuestra religión
es con frecuencia
el culto vacío que no te satisface.
Nuestros labios te
alaban, pero el corazón está lejos.
De ahí nuestro poco
entusiasmo, generosidad y alegría.
Hoy te pedimos
perdón. Ayúdanos con tu gracia
a expresar
prácticamente nuestro seguimiento de Cristo,
evitando la
separación entre fe y vida, la hipocresía
y la inconsecuencia
entre el pensar, el decir y el hacer.
Así revelaremos a nuestros hermanos tu rostro verdadero.
Amén