Monición de
Entrada
Convencidos de que la humilde entrega d nosotros mismos
a un solo Señor, nuestro Dios, nos define como pueblo
santificante. Entremos a la asamblea para así expresar
nuestros logros de fe y aun mas nuestras metas en ella.
Por tanto, la santidad y la salvación de nuestro pueblo,
es la encomienda de uno buenos misioneros, de nosotros
los bautizados.
Que nuestra
voluntad en esta celebración se una a comer del banquete
de la Palabra de Dios, y así manifestar nuestra fe, viva
y abundante en el Espíritu, comencemos recibiendo al
celebrante.
Primera
Lectura
II Corintios 12,1-10 "Muy a gusto presumo de mis
debilidades"
Para el cristiano la gracia de Dios basta. Cuando
pensemos en que los problemas nos agobian, solo Dios
basta. Por tanto si en la vida diaria, nuestra
conversión es necesaria en que la fe es una herramienta
para seguir perseverando en las promesas de Cristo.
Nuestro mundo lleno de sufrimientos nos envuelve en su
dolor, pero nosotros con valentía nos encaramos a él,
con el amor que no viene del mismo mundo, sino que es
para la vida eterna, escuchemos.
Salmo
Responsorial
Salmo 33 "Gustad y ved qué bueno es el Señor"
Evangelio
Mateo 6,24-34 "No os agobiéis por el mañana"
Jesús nos explica que todo aquel que divide su atención
entre Dios y el mundo (dinero), dejara a uno de los dos
para servir al este escogido. Nosotros los cristianos
debemos tener fijos los ojos en Dios, que desde la
creación nos brinda lo necesario de la vida.
Para nosotros
las seguridades de la vida están en la salvación que el
Redentor nos concedió en sacrificio, al mismo tiempo
debemos de ver cuanto vale ese sacrificio para nosotros,
escuchemos la proclamación del Evangelio.
Oración
Universal
-
Oremos por nosotros aquí presentes, para que no
optemos por tener de Señor a otros motivos fuera de
Dios. Roguemos al Señor.
-
Oremos por los religiosos y religiosas, para que desde
su opción de servicio vivan siempre la humildad en sus
que haceres apostólicos. Roguemos al Señor.
-
Oremos por los cristianos católicos, para que sepan
apreciar en los sacramentos la cercanía a Jesús.
Roguemos al Señor.