Monición de entrada
Del
Señor nos viene todo lo que poseemos; el nos
invita a tener valor aún en las
adversidades ya que Él nos protege. De Él
procede la salvación.
Monición
a la primera lectura
2 Samuel 15, 13-14. 30; 16, 5-13ª.
El texto
presenta la Astucia de David, y su huida
ante el temor de perder la vida de manos de
Absalón. En su huida David se encuentra con
Semeí
quien lo
insulta llamándole asesino, echándole en
cara el asesinato de la familia de Saúl.
Salmo del salmo 3
Monición al Evangelio
Marcos 5, 1-20.
El
evangelio de hoy presenta a Jesús y a sus
discípulos visitando a la región de los
Gírasenos. Por allí vive, lejos de los
poblados, entre los sepulcros, un hombre
poseído por el espíritu maligno. La
sociedad, como siempre, ha marginado al
“endemoniado”. El endemoniado hace gestos
insensatos y descompuestos: es un pobre
hombre desquiciado, privado de sus
facultades mentales. El relato indica que el
encuentro con Jesús no es únicamente una
curación, sino una verdadera liberación. De
un ser dividido e insociable Jesús ha hecho
un hombre dueño de sí mismo, lo ha
convertido en un hermano.
Oración Universal
Por la Iglesia de nuestro
país y por todos los que la formamos.
Oremos.
Por la unidad de todas las
Iglesias cristianas. Oremos.
Por los monasterios de vida
contemplativa, y por los monjes y monjas que
en ellos viven dedicados a la oración y a la
alabanza de Dios. Oremos.
Por nuestros gobernantes y
por todos los que tienen responsabilidades
en la vida pública. Oremos.
Por los ancianos,
especialmente por los que están solos y no
cuentan con el cariño familiar. Oremos.
Por nosotros y por nuestras
comunidades cristianas. Oremos.