Monición de entrada
La
primera lectura de hoy y el salmo tienen una
gran conexión. Ambos textos tienen en común
a David con el cual Dios sella su alianza y
consolida su realeza.
Monición
a la primera lectura
2 Samuel 7, 4-17.
Natán
recibió unas palabras del Señor para
comunicárselas a David. Estas palabras
tienen el interés de afirmar a David su
elección por parte del Señor, y demostrar
que el Dios de los ejércitos siempre le
acompañará y le defenderá de los enemigos
poniéndoles a vivir en paz.
Salmo del salmo 88,
4-5.27-30: Le mantendré eternamente mi
favor.
Monición al Evangelio
Marcos 4, 1-20.
A pesar
de que Jesús era señalado por sus
adversarios como un peligro social, la
multitud lo sigue porque ven en Él al
libertador prometido. Jesús es un libertador
universal que lucha desde la conciencia y
que basa su reinado en el amor y la
justicia. La multitud que sigue a Jesús
quiere sólo una liberación exterior, Jesús
en cambio propone primero un cambio
interior, desde la conciencia y desde el
corazón. Sin hombres y mujeres nuevos no hay
sociedades nuevas. En la Parábola, Jesús es
el sembrador, la semilla es la palabra y el
terreno es la gente. Hay que tener un
terreno bien dispuesto, para que al recibir
la semilla se renueve el interior y se tome
conciencia de las exigencias de la Palabra,
de manera que cuando crezca transforme las
realidades externas.
Oración Universal
Por
la Iglesia, extendida por toda la tierra y
presente en nuestra comunidad. Roguemos
al Señor.
Por
los jóvenes que se preparan para el
sacerdocio y la vida religiosa. Roguemos
al Señor.
Por
el entendimiento entre las naciones y para
que todos los pueblos reconozcan a
Jesucristo. Roguemos al Señor.
Por
los pobres, por los que sufren, por los
humildes. Roguemos al Señor.
Por
los que tienen hambre y se de justicia, por
los misericordiosos. Roguemos al Señor.
Por
los que trabajan por la paz, por los
perseguidos por causa de la justicia.
Roguemos al Señor.
Por
los niños de todo el mundo, para que a todos
llegue el anuncio del Evangelio.
Roguemos al Señor.
Por
nosotros, por nuestros familiares, amigos y
conocidos. Roguemos al Señor.