Monición de entrada
El
Señor al que nosotros seguimos es fiel
cuando de tomar en cuenta todo el bien que
hemos hecho a otras personas necesitadas se
trata. La primera lectura y el salmo de hoy
son una muestra fidedigna de que Dios cumple
su promesa.
Monición
a la primera lectura
2 Samuel 7, 18-19.24-29.
Después
de las palabras de Natán a David el rey fue
a presentarse al Señor y confirma lo que el
Señor le había enviado a decir con Natán.
David promete edificar una casa y le
reconoce al Señor como el Dios
verdadero.
Salmo del salmo 131,
1-5.11-14: El Señor Dios le dará el trono de
David, su Padre.
Monición al Evangelio
Marcos 4, 21-25.
La
lámpara de la que habla el evangelio de hoy
es el símbolo de la luz, representa la Buena
Noticia que debe ser proclamada sin miedo
para que toda la humanidad se beneficie de
su resplandor. Se trata de la Palabra que
los que no creían en el proyecto de Dios
habían ocultado y encubierto, ahora es
revelada por Jesús.
Oración Universal
-
Por la Iglesia, por el Papa y los obispos,
por las comunidades de cristianos en todo
el mundo. Oremos.
-
Por los movimientos y grupos de jóvenes
cristianos. Oremos.
-
Por todas las naciones, por sus
gobernantes y políticos, por los que de
distintos modos trabajan por la justicia,
la libertad y la paz. Oremos.
-
Por los pobres, los enfermos, por los que
más sufren las consecuencias de la crisis
económica, de la violencia, de la
injusticia. Oremos.
-
Por todos los difuntos, conocidos y
desconocidos. Oremos.
-
Por los que celebramos esta Eucaristía,
por nuestra comunidad (parroquia), por la
amistad entre nosotros. Oremos.