Monición de entrada
Recientemente acaba de pasar la semana de la
epifanía del Señor. La epifanía es la
manifestación de Dios. Su salida a nuestro
encuentro. Ante tal gesto amoroso debemos
preguntarnos con el salmista: ¿Cómo pagaré
al Señor todo el bien que ha hecho?
Monición
a la primera lectura
1 Samuel 1, 1-8.
Esta
primera lectura narra la historia de Ana,
una mujer que a la que el Señor la había
hecho estéril y que era insultada por tal
razón por su propio esposo.
Salmo del salmo 115:
Te ofreceré, Señor, un sacrificio de
alabanza.
Monición al Evangelio
Marcos 1, 14-20.
El
proyecto de Dios no se puede detener, aún
cuando alguno de los que anuncian que se
acerca el mensajero es encarcelado. El
evangelista Marcos nos habla del
encarcelamiento de Juan, sin embargo Jesús
continúa con su proyecto de invitar a la
conversión y a creer en la Buena Noticia del
reino que se acerca. El texto también nos
habla del llamado de Jesús a Simón y a su
hermano Andrés, a Santiago y a su hermano
Juan, y el seguimiento de estos a Jesús.
Oración Universal
Oremos diciendo: Padre,
Escúchanos.
Por los que ejercen alguna
responsabilidad en nuestra comunidad. Oremos
al Señor.
Por los misioneros que están
en países lejanos anunciando el Evangelio.
Oremos al Señor.
Por los que nos han ayudado
a crecer en la fe. Oremos al Señor.
Por los que aun no conocen a
Jesucristo. Oremos al Señor.
Por los matrimonios y por
las parejas que esperan casarse
próximamente. Oremos al Señor.
Por los maestros y
educadores. Oremos al Señor.
Por los extranjeros que
trabajan en nuestro país. Oremos al Señor.
Por los que habitan en
viviendas en malas condiciones o no pueden
comprar lo necesario para comer. Oremos al
Señor.
Por todos los difuntos.
Oremos al Señor.
Por nosotros, y por nuestros
familiares y amigos.