Monición de entrada
El
final de los tiempos del que nos habla la
Biblia está ligado íntimamente a la
transformación del mundo de injusticias a
uno de justicia, a la transformación del
mundo de la guerra a uno de paz. Los salmos
de estos días nos ponen en sintonía con ese
nuevo mundo que todos ansiamos. Y que
soñamos con la esperanza de verlo hacerse
realidad.
Monición
a la primera lectura
Jeremías 23, 5-8.
El
pueblo de Israel siempre soñó con la
llegada del tiempo de la justicia. La
lectura de hoy nos habla de un vástago que
legítimo, el cual llegará como rey prudente,
haciendo justicia y derecho en la tierra.
Del
Salmo 71,
1-2.12-13.18-19: Que en sus días florezca la
justicia, y la paz abunde eternamente.
Monición al Evangelio
Mateo 1, 18-24.
Mateo,
el evangelista, narra todo el proceso que se
da antes del nacimiento de Jesús. María, su
madre, estaba desposada con José y, antes de
vivir juntos, esperaba un hijo por obra del
Espíritu Santo. En esa misma línea se nos
presenta a José como el hombre justo y
prudente, quien obedece el mandato del ángel
del Señor, y se lleva a su casa a María como
mujer. La criatura de María viene del
Espíritu Santo, le pondrán por nombre
Emmanuel, que significa Dios con nosotros.
Oración Universal
-
Por
la Iglesia universal: para que, viviendo
la palabra de Dios y los sacramentos, se
prepare a recibir dignamente la salvación.
Roguemos al Señor.
-
Por
los pastores de la Iglesia : para que Dios
guíe sus pasos y les guíe sus pasos y les
dé un corazón generoso y servicial.
Roguemos al Señor.
-
Por
los que sufren en el alma o en el cuerpo,
para que la esperanza en el retorno del
Señor les mantenga confiados y
responsables. Roguemos al Señor.
-
Por
todos cuantos celebramos esta Eucaristía:
para que, con la ayuda divina, seamos
fieles a la tarea de la conversión y nos
dispongamos convenientemente a la venida
de Jesucristo. Roguemos al Señor.