-1ra
lect.:
Hch 10,34ª.37-43
-Sal 117
-2da lect.:
Col
3,1-4
-Evangelio:
Jn 20,1-9
Monición de Entrada
¡FELICIDADES!
Hermanos y hermanas, en estas pascuas. Cristo ha resucitado y
vive en medio de nosotros. Así los apóstoles anunciaron la
resurrección de Cristo en el contexto social y religioso del
mundo judío y greco-romano; también este mensaje liberador ha
de llegar al ser humano y al mundo de hoy. Puestos de pie,
entonamos con alegría el canto seleccionado para empezar la
celebración gozosa de hoy.
Primera lectura:
Hc 10, 34a. 37-43 (Nosotros somos testigos)
Al
escuchar esta primera lectura, tomada del libro de los Hechos
de los Apóstoles, podemos deducir que la fe en Cristo
resucitado es efectivamente liberadora, porque Jesús salva al
ser humano del pecado, que es la fuente de todas las
alienaciones y esclavitudes. Escuchen con atención.
Segunda lectura:
Col 3, 1-4 (Busquen los bienes de allá arriba, donde está
Dios)
El
fundamento de la vida cristiana es la identificación con la
pascua, es decir, el paso de la muerte a la vida que se ha
producido en Cristo Jesús, muerto y resucitado para nuestra
salvación. Mediante el bautismo hemos sido sepultados con
Cristo, y hemos resucitado con Él. Presten mucha atención a
esta exhortación paulina.
Tercera lectura:
Jn 20, 1-9 (Cristo había de resucitar de entre los muertos)
La
noticia central del mensaje cristiano es que Cristo ha
resucitado. La resurrección de Jesús es el misterio central
de nuestra fe y el fundamento principal de nuestra esperanza
de liberación total de todo lo que nos oprime. Entonemos
jubilosos el aleluya para escuchar este interesante relato de
san Juan; de pie, por favor.
Oración
Universal
-
Por
la Iglesia; para que, renovándose sin cesar, pueda anunciar
al mundo, la vida nueva en Cristo, roguemos al Señor.
-
Por
los bautizados en la noche de Pascua, para que, despojados
del hombre viejo y revestidos del hombre nuevo, a imagen de
Cristo, perseveren en la fe, que han sellado en el bautismo,
roguemos al Señor.
-
Por
la humanidad que sufre; para que el Señor Jesús, el
Viviente, encienda en ella la esperanza de la liberación de
todo mal, roguemos al Señor.
-
Por
nuestros jóvenes, para que surjan las vocaciones que
necesitan nuestro mundo y la Iglesia de hoy, roguemos al
Señor.
-
Por
nosotros, que celebramos esta Pascua; para que, cuando
aparezca Cristo, vida nuestra aparezcamos juntamente con el
en la gloria, roguemos al Señor.
Exhortación Final
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1995,
p. 471)
Te damos gracias,
Padre, por la resurrección de Jesús.
Un río de esperanza
inunda nuestra vida desde entonces,
pero una esperanza
de liberación total que no defrauda.
Estamos hartos de
escuchar el reclamo de las ideologías huecas,
propaganda que no
logra sacarnos de la indiferencia y la apatía,
ni al pesimismo de los
que abocan la vida del hombre a la nada.
Creemos que Cristo
resucitado es el centro de la historia,
La respuesta
definitiva al problema del hombre y de la vida,
Porque tú, Padre, lo
constituiste Salvador de toda la humanidad.
Ningún otro nos puede salvar y liberar, ¡Bendito seas, Señor!S