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Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan

Tiempo Ordinario Ciclo C

XXII Domingo

 2 de septiembre de 2007           Autor: Domingo Vásquez Morales           Fuente: http://www.scalando.com

-1ra lect.: Eclo 3, 19-21.30-31  -Sal 67   -2da lect.: Heb 12,18-19.22-24 -Evangelio: Lc 14,1.7-14

Monición de Entrada

XXII Domingo del Tiempo Ordinario Ciclo CBuenos noches (días, tardes): hermanos en Cristo. Celebramos el vigésimo segundo (XXII domingo 22) del Tiempo Ordinario. Las lecturas que hoy meditaremos tienen un acentuado sabor a humildad. Ser humildes es ser realistas. Es saber que somos obra de Dios y le necesitamos. Con espíritu de humildad y de gratitud celebremos esta Eucaristía. Les invito para que se pongan de pie, para que demos inicio a esta Eucaristía.                                       

 

Primera lectura: Sirácides  3, 19-21. 30-31 (Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios)

 

Esta primera lectura está tomada del libro del Eclesiástico. Nos enseña el valor de la humildad. La persona humilde está abierta a escuchar y a responder a Dios. "Cuánto más seas, más debes humillarte". Presten mucha atención a este sabio consejo.

 

Segunda lectura: Hebreos 12, 18-19. 22-24a (Se acercaron al Dios vivo)

 

El autor del escrito a los Hebreos nos contrasta las dos alianzas de Dios con los seres humanos. La primera alianza en el desierto era dura y exterior. La segunda con Jesús como mediador, es una alianza de paz y de amor. Todos pueden y deben acercarse confiados a la misericordia y a la bondad de Dios. Escuchemos.

 

Tercera lectura: Lucas 13, 22-30 (Puerta que se abre para unos y se cierra para otros)

 

Jesús, en casa de un fariseo y espiado por fariseos, en el marco de un banquete, nos exhorta a la humildad y al amor a los pobres. Son señales de pertenecer al reino de Dios. De pie, por favor, para entonar el Aleluya.

 

Oración Universal:

 

  1. Por el Papa, los Obispos, Sacerdotes y Diáconos, para que sean auténticos servidores en la comunidad. Roguemos al Señor.

  2. Por los empresarios y jefes de personal, para que traten a sus obreros y colaboradores con respeto, dignidad, rectitud y comprensión. Roguemos al Señor.

  3. Por los enfermos y los ausentes a nuestra celebración, para que pronto regresen aquí confortados en nuestro Señor Jesucristo,  Roguemos al Señor.

  4. Por los jóvenes, especialmente los de nuestra comunidad de (se menciona el nombre) y nuestra parroquia (se menciona el nombre), para surjan las vocaciones que necesitan la Iglesia y el mundo de hoy, Roguemos al Señor.

  5. Por nosotros, los aquí presentes, para que ayudemos al prójimo renunciando a nuestro egoísmo y comodidad, Roguemos al Señor.

Exhortación Final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 566)

 

Bendito seas, Dios del amor gratuito y de la grata sorpresa,

porque humillas al que se engríe  enalteces al que se humilla.

Con quien primero obraste así fue con Jesucristo, tu Hijo.

Él consiguió la gloria más esplendorosa por la vía de la máxima

humillación, porque Él comenzó por practicar lo que nos enseñó:

Quien quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos.

 

Concédenos, Señor, seguir su ejemplo y su enseñanza

para saber estar y vivir en relación contigo y con los hermanos.

Danos un corazón grande y humilde para acoger como pobres

tu amor, tu gracia, tu misericordia, tu perdón y tu reino,

y poder ser enriquecidos con la aportación de los demás.

 

Amén.


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Preguntas y comentarios al autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

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