1ra
lect.: Neh 8,2-4ª.5-6.8-10 Sal
19(18),8-10.15
2da lect.: 1Cor
12,12-30 Evangelio:
Lc1,1-4.4,14-21
Monición de entrada
Hoy celebramos el tercer domingo del
año litúrgico. En las lecturas escucharemos la eficacia
y autoridad que la Palabra de Dios tiene. La misma
Palabra aceptada y obedecida por un grupo de gente, los
consagró como el Pueblo escogido. Más tarde, Cristo, al
predicar la Buena Nueva nos anuncia que Él es aquella
Palabra de Dios encarnada. De pie, por favor, para
empezar nuestra celebración cantando con alegría.
Primera
lectura: Neh. 8,2-4ª,15-6. 8-10 (Esdras lee el libro de
la ley al pueblo)
A Dios nadie lo ha visto. Él
manifiesta su voluntad por la ley escrita en el corazón
de los seres hermanos y por medio de los profetas
inspirados. El pueblo, congregado en torno a Esdras,
escucha con veneración la lectura del libro sagrado.
Escuchemos.
Segunda
lectura: I Corintios 12, 12-30 (Son el cuerpo de Cristo
y cada uno es un miembro)
En su primera carta a los Corintios,
San Pablo usa el ejemplo del cuerpo humano para explicar
el gran misterio del Cuerpo Místico de Cristo. Todos
nosotros somos distintos, pero formamos una comunidad y
la cabeza de todo es Cristo. Presten mucha atención,
por favor.
Tercera
lectura: Lc. 1,1-4; 4, 14-21 (En Caná de Galilea Jesús
comenzó sus signos)
La escena que nos cuenta hoy san
Lucas tiene lugar al comienzo del ministerio de Jesús de
Nazaret. Cristo leyó la parte bíblica que explica su
propia misión como Mesías anunciado. Él es la Palabra de
Dios encarnada. Escuchemos con mucha atención.
Oración
Universal:
- Por los que han
recibido en la Iglesia el encargo de la palabra de
Dios; los exegetas, que la interpretan: los teólogos,
que profundizan su sentido; los pastores y los
catequistas, que la anuncian; para que sepan
actualizarla, iluminando la vida de los oyentes,
roguemos al Señor.
- Por los que
escuchan la Palabra de Dios; para que sean capaces de
descubrir al que es la Buena Noticia para los pobres,
la luz para los ciegos, la libertad para los oprimidos,
roguemos al Señor.
- Por los
profesionales de la palabra; para que alumbren la
verdad, inciten al bien, sensibilicen para la belleza,
roguemos al Señor.
- Por nuestros
jóvenes; para que escuchen la Palabra de Dios y
respondan con generosidad a su llamada a la vida
religiosa y sacerdotal, roguemos al Señor.
- Por nosotros,
aquí reunidos; para que tomemos en serio la palabra de
Dios, sepamos escucharla, celebrarla y realizarla en
nuestra vida, roguemos al Señor.
Exhortación
Final
(Tomado de
B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo,
España, 1993, p. 509)
Te damos
gracias, Padre, porque hoy se cumple la Escritura
que nos habla de
salvación y esperanza en Cristo Jesús, tu Hijo.
Él es tu palabra
que nos revela tu nombre, tu amor y tu rostro.
Él es tu ungido,
enviado para dar la buena noticia a los pobres,
para restituir a
los explotados y oprimidos la dignidad,
para inaugurar
el tiempo de gracia y bendición de nuestro Dios.
Queremos, Señor,
sumarnos a esa misión liberadora de Jesús,
restaurando con
amor a su imagen primera la figura del hombre,
nuestro hermano,
deformada y envejecida por tantas esclavitudes.
Ayúdanos en este
empeño con la fuerza de tu Espíritu y concédenos
que nuestro
momento fugaz madure en frutos de eternidad.
Amén.