-1ra lect.:
Jr 1, 4-5.17-19
-
Sal 70
-
2da lect.: 1Cor 12,31 - 13,13
-
Evangelio: Lc 4,21-30
Monición de
entrada
La
Cuaresma parece resonar como una trompeta, como un gran
despertador que se escucha en todo el mundo: para que
despertemos, para que cambiemos nuestra vida, para que
nos convirtamos a los caminos de Dios. Es un largo
camino de purificación y de preparación, para poder
participar dignamente en la plenitud del don
transformador de la Pascua. Presten atención a los
textos bíblicos de hoy; están aptos para ayudarnos a
captar el sentido y la orientación de ese camino.
Primera
lectura:
Deuteronomio 26, 4-10 (Profesión de fe al ofrecer
las primicias)
Esta
breve lectura, tomada del Deuteronomio, contiene una
hermosa profesión de fe. Las características
principales de este “credo” es que la fe de los
israelitas no se expresa con conceptos, sino por medio
del reconocimiento de la acción de Dios en la historia.
Escuchen atentos.
Segunda
lectura: Romanos 10, 8-13 (Profesión de fe del que cree
en Jesucristo)
Escribiéndole a los romanos, también san Pablo hace una
profesión de fe, en esta ocasión con más motivo todavía,
porque Dios nos ha mostrado su cercanía enviándonos a
Cristo. Éste es el camino ofrecido generosamente para
salvarse. Presten mucha atención a este pasaje.
Tercera
lectura: Lucas 1-13 (Tentaciones de Jesús en el
desierto)
San
Lucas expresa en forma de narración el proceso interior
de Jesús en tres tentaciones representativas. El relato
de las tentaciones presenta a Jesús como el que quiere
enfrentar al mal, personificado en el texto en la figura
del diablo. Les pido que se pongan de pie para que
escuchemos la Buena Noticia de hoy.
Oración
Universal:
- Por la
Iglesia; para que fortalecida con el pan de la palabra
de Dios, no caiga en la tentación de confiar en
poderes y medios extraños a su misión en el mundo,
roguemos al Señor.
- Por los
grupos catecumenales y por todos los creyentes que
toman en serio la catequesis de adultos; para que
crezcan y maduren en la fe, roguemos al Señor.
- Por los
pueblos subdesarrollados, incapaces, por carencias de
medios, de solucionar sus graves problemas; para que
encuentren la ayuda fraterna de los países más
desarrollados, roguemos al Señor.
- Por nosotros,
aquí reunidos, que hemos escuchado “no sólo de pan
vive el hombre”; para que se nos despierte el hambre
de la palabra de Dios, roguemos al Señor.
Exhortación
Final
(Tomado de
B. Caballero: La Palabra cada domingo San Pablo, España,
1993, p. 448)
Gracias, Padre,
porque el ejemplo de Cristo en el desierto
es un estímulo
para vencer con él nuestra innata debilidad.
Gracias también
porque poseemos ya las primicias de tu Espíritu.
Pero gemimos en
nuestro interior anhelando nuestro rescate
del mal que
quiere dominarnos con la perenne tentación
del consumismo,
la religión interesada y los ídolos modernos.
Danos fuerza,
Señor, para vencer esta atmósfera de pecado,
para serte
fieles con Cristo en las pruebas de la vida diaria,
para renovar
siempre y cada día nuestra opción bautismal,
para emprender
en esta cuaresma el camino hacia la pascua.
No nos dejes
caer en la tentación y líbranos del mal.
Amén.