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Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan

Tiempo de Navidad Ciclo B

Segundo domingo después de navidad

Autor: Domingo Vásquez Morales           Fuente: http://www.scalando.com

-1ra lect.: Num 6, 22-27  -Sal.:  Eclo 24, 1-4. 12-16  -2da lect.: Gál 4, 4-7  -Evangelio: Lc 2, 16-21

Monición de entrada

Son varias las ideas que enriquecen este día dentro del tiempo litúrgico navideño en que celebramos el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios: Octava de Navidad, circuncisión y nombre de Jesús, maternidad divina de María, jornada mundial de la paz y comienzo del año civil.  La liturgia nos presenta hoy a la Madre de Dios e esta fiesta que desde el siglo quinto fue la primera fiesta mariana de la Iglesia.  Por su “SI” a la voluntad de Dios, María dio a la luz a la fuente de la gracia.  Por lo tanto ella es Madre de Dios y Madre de la Iglesia.  Ella es símbolo de la comunidad cristiana, en donde los creyentes, encontramos a Cristo.  Expresemos nuestra fe cantando.

Primera lectura: Num 6, 22-27 (Fórmula de bendición sobre el pueblo israelita)

La presencia de Dios en el Antiguo Testamento fue asociada con su Nombre invocada en Bendición.  Estamos bendecidos con la presencia de Cristo en nosotros.  Escuchemos la bendición de Aarón que se nos presenta en la esta lectura.

Segunda lectura: Gál 4, 4-7 (Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer)

El regalo relato de la Navidad no es simplemente algo sentimental.  Dios Padre envió a su Hijo para que podamos ser Hijos de Dios.  Cristo nació de María para liberarnos y salvarnos.  Escuchemos esta corta lectura en donde San Pablo habla de la Virgen María.

Tercera lectura: Lc 2, 16-21 (A los ocho días le pusieron por nombre Jesús)

En el siguiente texto evangélico vemos cómo María guardaba en su corazón todas las cosas del nacimiento de su Hijo.  La Solemnidad de la Maternidad de María, fijada el día primero de enero, está destinada a celebrar la parte que tuvo María en el misterio de la salvación y a exaltar la singular dignidad de que goza la Madre Santa, por la cual merecimos recibir al Autor de la vida.  Nos ponemos de pie para cantar el Aleluya antes de escuchar la proclamación del Evangelio.

Oración universal

1.    Por la Santa Iglesia de Dios: para que al celebrar las fiestas de Navidad, todos sus fieles renazcan a una vida de justicia, de libertad, de amor y de paz. Roguemos al Señor.

2.    Por todas las naciones del mundo: para que en este nuevo año reine la paz y la justicia. Roguemos al Señor.

3.    Por los hijos y los padres: para que aprendan a escucharse los unos a los otros. Roguemos al Señor.

4.    Por todos los que en otros años celebraban con nosotros estas santas fiestas y han partido de este mundo: para que en el Reino eterno contemplen el rostro de Cristo. Roguemos al Señor.

5.    Por todos nosotros aquí reunidos: para que seamos fieles a Cristo y a nuestro compromiso cristiano durante este nuevo año. Roguemos al Señor.

Exhortación Final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 241)

Señor Dios nuestro, en la desierta soledad de tu presencia

habíamos preguntado por ti, y tu respuesta está a la vista.

En Cristo Jesús, palabra eterna de Dios e lenguaje humano

Respuesta válida también para una segunda pregunta que tenemos:

¿Qué es hombre? ¿Quién soy yo? ¿Cuál es mi destino?

 

Dentro del río caudaloso de la historia humana

mi vida no es más que una gota, un brevísimo episodio.

Pero tú, Señor, da valor eterno a mi vida, porque desde siempre

pensaste en mí, destinándome a ser hijo tuyo en Cristo Jesús.

Por eso mi corazón estará inquieto hasta que descanse en ti.

¡Gracias, Señor!  Manténme abierto a tu presencia y a tu amor.


Amén.


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Preguntas y comentarios al autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

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