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Misioneros Redentoristas
de la Provincia de San Juan
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Tiempo
de Pascua |
Ciclo A |
V Domingo |
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Autor:
Domingo Vásquez Morales
Fuente:
http://www.scalando.com |
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-1ra lect.: Hch
6, 1-7
-Sal.
32
-2da lect.: 1P
2,
4-9
-Evangelio:
Jn
14, 1-12 |
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Monición de entrada:
Muy buenos (noches, días, tardes):
la Palabra de Dios que escucharemos en la
Eucaristía de hoy viene a diseñarnos la comunidad cristiana como un
cuerpo vivo, que se organiza. Sus miembros van asumiendo diversas
responsabilidades; como un pueblo sacerdotal, cuyos miembros son
piedras vivas del edificio eclesial, que tiene como columna
principal a Cristo Resucitado y como un grupo unido que camina hacia
Dios al ritmo de la historia bajo la guía de Cristo que es el
Camino, la Verdad y la Vida.
Primera lectura: Hechos 6,1-7 (Eligieron a siete hombres llenos de
Espíritu Santo)
En
los domingos anteriores, Lucas ha venido presentándonos la imagen y las
características de la primitiva comunidad cristiana. Hoy nos presenta
un naciente proceso de organización eclesial y una distribución de
responsabilidades, ya que va creciendo el grupo de fe.
Segunda lectura: I Pedro 2, 4-9 (Ustedes son una raza elegida, un
sacerdocio real)
En la
primera lectura vimos cómo la Iglesia naciente se va estructurando. En
la segunda, el apóstol Pedro nos recuerda que la comunidad está
fundamentada sobre la piedra angular que es Cristo y que Pedro presenta
como la “piedra viva”. También nosotros estamos llamados a ser
piedras vivas en la edificación de la comunidad.
Tercera lectura: Juan 14, 1-12 (Yo soy el camino, y la verdad, y la
vida)
¿Cómo
podemos saber el camino? Es la pregunta de Felipe a Jesús, en el texto
evangélico de hoy y puede ser la misma pregunta de nosotros. Jesús le
responde a Felipe y a nosotros con dos respuestas para la historia; la
primera: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” y la segunda: “Quien me
conoce a mí, conoce al Padre”. Jesús es la verdad y la vida, porque es
el camino hacia el Padre, que es la Vida. De pie, por favor, para
entonar el Aleluya.
Oración universal
A cada invocación, respondan, por favor:
“Señor, Jesús has de mi una piedra viva”
-
Por la Iglesia, por las iglesias locales y por
todas las comunidades cristianas; para que alcancen la madurez en la
fe, oremos.
-
Por el Papa N., para que el Espíritu Santo lo
asista con su fuerza y con su gracia y pueda conducir la barca de
Pedro por senderos seguros, oremos.
-
Por todos los que desempeñan en la Iglesia el
ministerio pastoral de la palabra y de la acción caritativa; para que
el Espíritu de Dios los llene de sabiduría, oremos.
-
Por los que buscan a Dios en el fondo de su
corazón; para que descubran en Cristo; camino, verdad y vida, la
imagen viva del Padre, oremos.
-
Por los enfermos, los sin techo, los emigrantes,
los que sufren los espantos de la guerra o cualquier otra forma de
dolor, para que encuentren en el Señor resucitado su fortaleza,
oremos.
-
Por cada uno de nosotros, los aquí reunidos; para
que encontremos en Cristo el camino, que conduce al Padre y seamos
piedras vivas para construir la comunidad, oremos.
Exhortación Final
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 91)
Te
bendecimos, Padre, porque mediante el bautismo en Cristo
nos
has hecho miembros vivos de tu pueblo, la Iglesia.
Ésta
no es una masa amorfa y acéfala, sino un pueblo organizado
en el
servicio de la palabra, de los sacramentos y de la caridad.
Gracias, Señor, porque cuentas con nuestra pequeñez
y
quieres necesitar nuestra inteligencia y nuestro corazón,
nuestras manos, nuestros labios, nuestros pies y nuestro tiempo,
al
servicio de tu buena nueva de salvación y de amor al ser humano.
No
permitas, Señor, que nos cerremos en la comodidad,
en la
apatía, en el egoísmo, en la falta de fe, en definitiva:
llénanos de la fuerza del Espíritu, y cuenta con nosotros.
Amén.
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