www.scalando.com

Misioneros Redentoristas de la Provincia de San Juan

Tiempo Ordinario

Ciclo A

IX Domingo

 1 de junio de 2008           Autor: Domingo Vásquez Morales           Fuente: http://www.scalando.com

Dt 11, 18-26     Sal 30     Rom. 3,21-25. 28    Mt. 7,21-27

IX Domingo Tiempo OrdinarioMonición de entrada:

Buenas noches, días, tardes:

El mensaje de la Liturgia de la Palabra de este domingo nos viene a plantear serios interrogantes: ¿a qué categoría de creyentes pertenecemos? ¿Somos la casa edificada sobre  roca o sobre arena?  A lo mejor, dada nuestra debilidad y ambigüedad, pertenecemos a ambas situaciones: somos fuertes en tiempo de bonanza y débiles en tiempo de prueba.  Por eso la invitación es a revisar nuestros cimientos, más aún en tiempos de crisis.

Hermano, te invito a meditar y a orar en la Palabra de Dios para asimilar cuál es su voluntad.  Participar en la Eucaristía no es una simple devoción y, menos aún frío cumplimiento de una obligación impuesta, sino que debe ser una expresión importante de nuestra fe personal y comunitaria.

Primera lectura: Deuteronomio 11, 18.26.28 (Miren les ponga delante maldición y bendición)

El libro del Deuteronomio nos presenta a Moisés hablándole al pueblo y le presenta los dos caminos.  La bendición o la maldición”, subrayando los dos viejos caminos por los que el hombre podía caminar.  La bendición y la maldición, dependiendo, si escuchan o no, los preceptos del Señor. Escuchemos.

Segunda lectura: Romanos 3, 21-25.28 (El hombre es justificado por la fe)

En su carta a los romanos san Pablo nos dice “la justicia de Dios se ha manifestado independiente de la ley”.  Esta justicia de Dios no es más que su bondad, su misericordia, su amor, su clemencia y perdón y sus ansias de comunión con el ser humano y esto nos llega por la fe en Cristo Jesús y esta justicia se nos ofrece a todos sin distinción alguna.  Presten atención al consejo de san Pablo.

Tercera lectura: San Mateo 7, 21-27 (La casa edificada sobre roca o sobre arena)

Escucharemos ahora el mensaje de Jesús, narrado por san Mateo, el Señor nos propone un camino.  Camino que no es camino.  Es un paso, el cual es obligatorio.  O pasamos o nos quedamos.  Nos toca a nosotros pasar a Él y dejarle a Él pasar a nosotros.  Es vivir en Él, porque Él ha puesto su tienda entre nosotros.  La tarea es pasar de mi “yo”, a su “Yo”.  En otras palabras es aceptar su plan de salvación.

Para la oración universal

Por la humanidad, para que en todas sus religiones encuentren en la práctica del amor el camino que nos llevará al encuentro con el verdadero Dios, roguemos…

Por todos nosotros para que, nuestra práctica respalde nuestras palabras, nuestro hacer a nuestro decir, roguemos…

Por un aumento en las vocaciones en la vida religiosa y sacerdotal, especialmente para nuestra diócesis y nuestras comunidades religiosas, roguemos…

Por esta comunidad, para que esta Eucaristía venga respaldada por nuestro compromiso en la práctica de cada día, y nos dé fuerza para vivir la semana en plena entrega a la práctica del amor, roguemos… 

Exhortación Final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 135)

 

Hoy te bendecimos, Señor, porque tu palabra es vida.

¡Bienaventurado el que la escucha y la cumple fielmente!

Será casa que, edificada sobre la roca, aguanta el vendaval,

Y árbol junto a la acequia, cuyas hojas nunca se marchitan.

 

Porque tu ley, Señor, es perfecta y es descanso del alma;

Tus mandatos son rectos y alegran nuestro caminar por tus sendas;

Tus normas son lámpara radiante que da luz a lo ojos del ciego:

Tus mandamientos son enteramente justos y razonables, Señor,

Son más preciosos que el oro, más dulce que la miel de un panal.

Por eso tu ley es mi herencia, la alegría de mi vida.

Inclina mi corazón a cumplir tu ley siempre y cabalmente.

 

Amén.


Regresar

Preguntas y comentarios al autor: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.

CopyRight © Misioners Redentoristas 2008