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Oración
(rezada por
todos)
I
íOh, Madre del Perpetuo Socorro! *
Aquí tienes a tus pies a un humilde servidor * que a ti acude
y en ti confía. * Madre de misericordia, ten piedad de mí. *
Oigo que todos te llaman * Refugio y Esperanza de los
pecadores; * sé, pues, mi refugio y Esperanza. * Socórreme por
amor a Jesucristo, * tiende la mano a un servidor caído * que
a ti se encomienda * y se consagra para siempre a
ti.
Bendigo y doy gracias Dios, * que
por su misericordia me ha concedido esta confianza en ti, *
que yo miro como un signo de salvación. * ¡Infeliz de mí! * En
el pasado he caído en la culpa * de no haber acudido a ti, * y
tengo por cierto * que, si a ti Madre mía me encomiendo, * me
ayudarás y saldré victorioso. * Pero este es mi temor: * que
en las ocasiones de pecar * deje de llamarte en mi ayuda y así
me pierda. * Concédeme, pues, esta gracia * que ardientemente
te pido: * que en los asaltos del mal * recurra a ti,
diciendo: * Maria, ayúdame; * Virgen del Perpetuo Socorro, *
no permitas que pierda el amor a Dios.
(se reza veces
avemaría)
II
Oh Madre del Perpetuo Socorro, *
concédeme la gracia * de que pueda siempre * invocar tu
bellísimo nombre * ya que es el Socorro del que vive * y
Esperanza del que muere. * Ah, María, María de los pequeños y
olvidados, * haz que tu nombre sea de hoy en adelante el
aliento de mi vida. * Cada vez que te llame, Madre mía, *
apresúrate a socorrerme, * pues, en todas mis tentaciones, * y
en todas mis necesidades * propongo no dejar de invocarte *
diciendo y repitiendo: * María, María, Madre Mía.
Oh que consuelo, que dulzura, * que
confianza, que ternura * siente todo mi ser * con sólo repetir
tu nombre * y pensar en ti, Madre Mía. * Bendigo y doy gracias
a Dios * que te ha dado para bien nuestro * ese nombre tan
dulce, tan amable y bello. * Mas no me contento con pronunciar
tu bendito nombre, * quiero pronunciarlo con amor, * quiero
que el amor me recuerde * que siempre debo acudir a ti, *
Madre del Perpetuo Socorro.
(tres veces
el avemaría)
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Líder: Ruega por
nosotros, Madre del Perpetuo Socorro. |
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Todos: Para que seamos
dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesucristo. Amén. |
Oración
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Líder: Señor Jesús, que
nos diste a tu Madre Santísima para que con el titulo
insigne de Madre del Perpetuo Socorro la venerásemos, te
suplicamos que los que imploran con frecuencia su
maternal favor, participemos constantes de los frutos de
tu Redención, que vives y reinas por los siglos de los
siglos. |
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Amén. |
Invocaciones
Líder: ¡Oh, Madre del Perpetuo Socorro!
Nuestros corazones rebozan de confianza en ti a causa del
nombre que llevas. Acudimos a ti y queremos manifestarte
nuestras necesidades; venimos a implorar tu maternal socorro.
Escucha, Madre, nuestras humildes súplicas:
(A
cada invocación se responde: Madre del Amor, ven en mi
socorro.)
¡Oh, Madre del Perpetuo Socorro,
cuyo solo nombre inspira confianza!
Si alguna esclavitud nos encadena
al pecado, para romperla.
Contra las seducciones del mundo y
todo lo que nos oprime.
Si vivimos en la tibieza, para que
nos reanimemos.
En la recepción de los sacramentos
y en el cumplimiento de los deberes cristianos.
En todas las pruebas y trabajos de
la vida.
Contra nuestra propia inconstancia,
y para perseverar hasta el fin.
Para que siempre promovamos el
Amor, la fraternidad y la justicia.
Para que nuestra vida sea siempre
evangelio.
¡Oh,
Madre nuestra, hasta nuestro último suspiro!
(Se canta un himno
apropiado)
Oración a nuestra
Madre (rezada por todos)
Oh, Santísima Virgen María, * que
para inspirarnos * una confianza sin límites * has querido
tomar * el dulcísimo nombre * de Madre del Perpetuo Socorro, *
te imploramos * nos socorras * en todo tiempo * y en todo
lugar, * en las tentaciones, * después de las caídas, * en las
dificultades, * en todas las miserias de la vida * y sobre
todo * en el trance de la muerte.
Concédenos, OH amorosa Madre * el
pensamiento y la costumbre * de recurrir siempre a ti * porque
estamos ciertos * de que si somos fieles en invocarte * tu
serás fiel en socorrernos. * Obtén para nosotros * esta gracia
de las gracias, * la gracia de suplicarte sin cesar * con la
confianza de hijos * a fin de que * por la virtud de esta
súplica constante * obtengamos tu perpetuo socorro * y la
perseverancia hasta el fin. * Bendícenos * Oh tierna y
cariñosa Madre, * ruega por nosotros ahora * y en la hora de
nuestra muerte.
*
Amén.
Bendición de los
enfermos
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Líder: Nuestro auxilio
está en el nombre del Señor. |
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Todos: Que hizo el
cielo y la tierra. |
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Líder: Oye, Señor, mi
oración. |
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Todos: Y mi clamor
llegue a Ti. |
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Líder: El Señor esté
con ustedes. |
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Todos: Y también
contigo. |
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Líder: Oh Señor
Misericordioso, consolador de los fieles, te rogamos
humildemente, que visites a todos los enfermos de
nuestra Comunidad de fe, como visitaste a la suegra de
Simón. Ayúdalos, Señor, para que, fortalecidos con tu
presencia, perseveren en la fe y en el amor. Te lo
pedimos a ti, que vives y reinas, por los siglos de los
siglos. |
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Todos:
Amén. |
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Todos: Oh Madre del
Perpetuo Socorro, * que seas amada, * seas venerada, *
seas invocada * y seas eternamente bendita * porque tu
eres mi esperanza, * mi amor, * mi Madre * y mi vida. *
Amén.
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Oración por las
vocaciones
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Lider: Señor Jesús, * tu
has querido * que nosotros colaboremos contigo * en la
salvación del mundo. * La cosecha es grande, pero los
obreros son pocos. * Nuestro pueblo necesita *
hombres y mujeres comprometidos con el Evangelio; *
necesita jóvenes que están dispuestos a dar su vida *
por la causa del Reino de Dios.
Te pedimos, * por la
intercesión de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, * que
de entre nuestras familias, suscites jóvenes que
consagren sus vidas a los mas necesitados. * Haz que
nuestros jóvenes, * al igual que María, * no sólo
escuchen tu llamada * sino también que sepan responderte
con generosidad. * Envía, pues, Señor, a tu pueblo *
sólidos matrimonios cristianos, * solteros que se
entreguen al servicio de la comunidad, * sacerdotes y
religiosos a tu Iglesia, * particularmente a nuestra
Congregación Redentorista. * Te lo pedimos a ti, * que
vives y reinas * por los siglos de los siglos.
Amén. |
Bendición final
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Todos Que por la
intercesión de nuestra Madre del Perpetuo Socorro, Dios
nos bendiga a todos: el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo.: |
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