ADVIENTO:
Tiempo de preparación a la Navidad. Las calles se iluminaron, ¿a destiempo?.
El espíritu festivo de este país o la evasión del presente, podrían, dar la
respuesta. Las personas somos todas ¡tan diferentes! Creo que las fiestas se
preparan y Adviento es una bella oportunidad para no distorsionar el sentido
auténtico de la Navidad, aunque tengo que confesarles que, en mis
"liturgias especiales" ya he escuchado villancicos. La Iglesia nos
ayuda con sus mensajes a preparar el corazón y así celebrar cada
acontecimiento en el tiempo oportuno.
Lo más
importante no es lo externo sino que en nuestro ser más íntimo la esperanza
se remueve y brillen luces en nuestra vida para que caminemos por sendas de
justicia y fraternidad.
1. "El
pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban en tierras de
sombras, y una luz les brilló". Esta es la promesa. El Señor va a hacer
brotar un vástago en medio de nuestra sequedad. Un tronco, reverdecido por la
esperanza, alimentará la nuestra que se resiste a morir.
La Palabra de
Lucas 21, 15-28.34-36 nos invita a "Levantar la cabeza: Llega nuestra
liberación". Vivamos conscientes de esa perspectiva liberadora,
enfrentando todas las dificultades y riesgos que conlleva contemplar nuestro
viejo tronco para no dejarle morir. La esperanza del día a día es la
respuesta positiva que nos ayuda a preparar la Navidad que, no es otra que
renaciendo con Jesús, echamos brotes nuevos. Nuestra vida puede florecer
cuando la contemplamos desde la fe en Jesús, el Hijo de Dios.
La basura que
invade nuestras calles puede "florecer" si todos contribuimos con
nuestro esfuerzo. Mejorar el entorno es mejorar la creación de Dios, es, también,
mejorar las relaciones humanas viviendo desde la justicia y el amor, todo eso
supone, dedicar tiempo a la oración; en desolación o en consolación el tiempo
"que dedico a mi rosa hace que mi rosa sea importante". (St.
Exupery).
El tiempo del
jubileo cronológico se está acabando pero no la llamada a la conversión del
corazón. Adviento es el tiempo de preparar y adornar la tierra de nuestro
corazón que quiere florecer por el amor, la luz y la paz. Vivamos despiertos,
atentos, siguiendo las sendas del Señor intentando caminar con rectitud,
misericordia y lealtad.
2- Descubrir y
escuchar el misterio. Llegó una carta de una comunidad de Misioneras de
Cristo Jesús, y con ella, el perfil de la persona de Adviento, quiero
compartirlo con Usted.
Es una persona que
tiene los ojos limpios, muy despiertos, porque debe leer el misterio de la
vida, porque debe entender los signos de los tiempos, porque debe descubrir
las huellas del Amado.
Tiene también
los oídos afinados, muy abiertos, porque debe escuchar los mensajes
ofrecidos, y escuchar las voces de los pequeños, los gritos de las víctimas,
los anuncios del profeta.
Es una persona
que tiene las manos abiertas, desprendidas, se hace pobre y se siente pobre,
sabe que el Reino de Dios le pertenece, y lo espera. Manos disponibles,
serviciales, generosas, para que el Reino de Dios venga, que no tarde la
salvación.
Es una persona
de corazón ardiente, escucha la palabra y se enardece, escucha la promesa,
lee los signos y se enciende. Contagia el optimismo, cree en la utopía y la
trabaja.
Es una persona
de sentimientos alegres, aunque conoce el sufrimiento y la pobreza No es
alegría natural, es recibida, ha escuchado las Bienaventuranzas, las ha
interiorizado y practicado. Sabe que los pobres son dichosos, y los que
sufren, y los que lloran, porque Dios está con ellos, y poseerán la Tierra,
conseguirán el Reino.
Es una persona
que eleva sus brazos en actitud suplicante. Necesita de la fuerza de lo alto,
consciente de la necesidad de Dios y de su Espirítu, Él es quien fecunda la
historia y hace posible el fruto deseado, Él es quien hace "gemir a la
Creación entera con dolores de parto" (Rom 8,22). Su oración favorita
es: ¡Ven, Espíritu de Dios! ¡Ven Espíritu amado, adelanta el día del Señor
que todos deseamos.
Tarea personal ¿Podría
describir mi perfil de persona "en adviento"?
¿Qué siento al
contemplar "mi tronco", quiero reverdecer y mejorar la creación de
Dios con mi esfuerzo?, si es así, mi perfil es positivo, expectante,
libertador.
Contemplar
"nuestros troncos secos", nos abre a la esperanza y al riesgo para
enfrentar las dificultades propias del que quiere florecer.Tiempo de silencio.
Hagamos de nuestro corazón el Pesebre donde nazca el niño Jesús.