|
San
Alfonso |
|
|
|

Ruega
por nosotros, para que surjan las vocaciones que necesitan
la Iglesia y el mundo de hoy
Nuestra
Historia |
|
La
Congregación del Santísimo Redentor
fue la respuesta que san
Alfonso
dio a
Jesús
ante la llamada de los pobres. En 1730, Alfonso se encontraba
agotado a causa del duro trabajo de las misiones. Los médicos le
ordenaron tomar un período de descanso y que fuera allí donde
pudiera respirar el aire puro de la montaña. Con algunos de sus
compañeros se fue a
Scala, en la costa
amalfitana del sur de Nápoles. Allá, en la montaña, se
encontraba el santuario de Santa Maria de los Montes, un lugar
perfecto para descansar, un lugar perfecto para la
contemplación, cerca de la
Madre de Dios: alturas
montañosas, belleza y, abajo, el mar.
|
Hemos presentado ya un breve esquema biográfico de la vida de
Alfonso de Ligorio. Ahora intentaremos ampliarlo más con algunos
detalles significativos. Con esto, podremos evaluar mejor quién fue
Alfonso tanto como hombre como santo.
Cuando nace
Alfonso, el Reino de Nápoles estaba bajo el dominio
español. Cuando cumplió 11 años, el control político de su patria pasó a
ser manejado por Austria. Mientras la dominación austriaca era total en
el norte de Italia y duró mucho tiempo, otra fue la situación política
de sur... El Reino de Nápoles conservó relativa autonomía bajo el
gobierno de los Borbones. Dentro del mismo reino, había un permanente
hervir de intrigas entre los representantes del poder real central y los
verdaderos dueños de la tierra los príncipes, los duques y barones
locales.
Esta clase privilegiada era la que poseía las tierras,
heredadas por el “hijo mayor” según la tradición vigente en la Italia
de aquella época. Por tanto, cualquiera podrá comprender ante el susto
y la oposición que el capitán D. José de Ligorio manifestó al ver a su
hijo “mayor” exponer la intención de abandonar la promisoria carrera de
abogado para hacerse sacerdote. (Es bueno recordar que
Alfonso
pertenecía a la nobleza tanto por parte del padre como de la madre. En
muchos documentos de su tiempo, es llamado “Patricio Napolitano”).
Unida con la nobleza, la Iglesia controlaba gran parte de la riqueza y
de las tierras del Reino de Nápoles, a través del clero, de los monjes y
de las monjas. El clero constituía el dos y medio por ciento de la
población, parcela notable que, de una u otra forma, mantenía el control
de treinta y tres por ciento de las posesiones existentes en el reino.
Los obispos eran, casi todos, hijos de la clase gobernante. El joven
sacerdote que supera escoger las “amistades seguras” podía conseguir un
lugar de distinción en los círculos eclesiásticos y políticos, Las
intenciones de
Alfonso, por el contrario, lo guiaban hacia otro rumbo.
Envíanos tus comentarios
Regresar
 |